El ahora Complejo Culturas Los Pinos exhibe al público los 33 cuadros que en 1993 mandó a hacer el entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari.

La exposición “De lo perdido, lo que aparezca” carga gran misterio a su alrededor, pues cabe la duda de si en realidad fueron sólo esas 33 piezas las que se encargaron en aquella época o si hubo algunas más que hayan sido sustraídas.

“Solamente tenemos una claridad: (Salinas) encargó 33, que son estos 33 que están a la vista y no sabemos si después ocurrieron otros encargos, o si por allí estén otros cuadros”, dijo durante el recorrido ofrecido a medios, el curador en jefe del Museo de Arte Moderno, Carlos Molina.

Los cuadros aquí presentados fueron usados de acuerdo al gusto y a la decisión de cada Presidente de México que habitó esta residencia.

Las obras fueron realizadas por algunos de los más talentosos artistas mexicanos de finales de la década de los 80 y principios de los 90, pues el exmandatario quería una colección que reflejara lo que era ser mexicano.

Algunos cuadros expresan la mexicanidad mediante “el paisaje, que de manera inmediata reconoce esta territorización de ciertas plantas, ciertos colores, ciertos lugares”.

También hubo quiénes se fueron hacia “cierto costumbrismo que describe cómo son ciertos pueblos, ciertas fiestas, ciertas comidas, incluso vestidos”, dijo el experto en arte.

Asimismo, algunos artistas como Rafael Coronel prefirieron el plano metafísico y espiritual para definir desde la abstracción lo que significa ser mexicano.

Por ejemplo, en la obra “El Fantasma” de Alejandro Colunga se puede apreciar la veneración que existe en la cultura mexicana por aquellos que ya no están con nosotros.

Entre las obras que pueden verse hay una de Lauro López, Francisco Toledo, Sergio Hernández o Vicente Rojo.

Todas las obras fueron hechas en 1993, a excepción de “Los Volcanes” de Luis Nishizawa, que se hizo en 1990.

De los 33 artistas que participaron en este pedido de Salinas, sólo 16 siguen vivos actualmente.

Cuando Andrés Manuel López Obrador llegó a la Presidencia y anunció que no usaría Los Pinos como residencia presidencias, algunos de estos pintores enviaron una carta solicitaron información sobre dónde estaban los cuadros que pintaron.

Durante el recorrido, el coordinador del Complejo Cultural Los Pinos, Rodolfo Rodríguez, explicó que los cuadros fueron extraídos de la bodega de la Presidencia “en muy buen estado”.

“De lo perdido, lo que aparezca”

Sobre el nombre de la muestra, Rodríguez apuntó que se trata de una “clara alusión a lo que todo el mundo pensamos, un poco de humor para este espacio”.

La exposición permanecerá abierta al púbico hasta los últimos días del año.