Ayer, en su rueda de prensa, Andrés Manuel López Obrador les envió un consejo a los conservadores. Y esto lo hizo porque ahora ve a un conservadurismo lleno de pragmatismo y de oportunismo, hipócrita, que solamente piensa en sacar provecho en lo personal. No es como antes, dijo el mandatario, cuando “podía uno estar en contra del pensamiento de Gómez Morín, pero era un hombre con un pensamiento y una doctrina”.

¿Qué son ahora? ¿Dónde está el pensamiento? Nada. Todo es pragmatismo, todo es oportunismo, todo es buscar la forma de sacar provecho en lo personal, los mueve el individualismo; y sí, tienen como doctrina la hipocresía, el decir una cosa y hacer otra.

Ante esta crisis del conservadurismo, AMLO se atrevió a aconsejarlos:

Empiecen por hacer una escuela de formación política, que el conservadurismo tenga su escuela de cuadros, porque les hace falta eso. Ya no hay en el conservadurismo políticos con doctrina, que los había antes […] Hay que formar cuadros con doctrina y fuera máscaras, que no estén tratando de engañar que son liberales, que acepten que su pensamiento es el conservador.

El mandatario también pidió a los conservadores que “cuiden sus medios”, pues a la gente ya no se le puede engañar, y quedan en ridículo:

están partiendo [de] que la gente es menor de edad, que el pueblo es tonto, que la gente no tiene capacidad para discernir, para saber qué es cierto y qué no es cierto. Además, no se ve bien que sólo tengan como propósito estarnos cuestionando y que muchas veces caigan hasta en el ridículo, en la calumnia, en lo que no es cierto. Me amplié, pero es importante este tema.