Ávidos de derrotar al Presidente Andrés Manuel López Obrador, sus críticos y detractores se empeñan en exhibir pobreza intelectual y ejecutiva en su Gobierno, que les permita debilitar los altos niveles de aprobación que mantiene aún con año y medio en el poder.

Así, “se regodean con la última ocurrencia o declaración que, a su juicio, demuestra la ignorancia o mala fe del mandatario”, para según ellos ahogar las expectativas y debilitar el apoyo de las masas.

No obstante, el Presidente sigue ejercitando su músculo político y entramando alianzas con poderes fácticos que le ayudan a fortalecer su posición y le abren más oportunidades para dirigir al país.

Así lo escribe Jorge Zepeda Patterson en su columna “Pensándolo bien” de El Universal.

Las fuerzas armadas

Durante años, el Ejército mexicano ha sido leal al poder ejecutivo, sin importar el partido o el gobernante en turno.

Sin embargo, con AMLO hay una relación más estrecha: el origen social y geográfico, ideología e incluso el lenguaje de los soldados y oficiales coincide con los del mandatario, logrando una visión compartida.

Cualidades como el nacionalismo, al perspectiva estatista de los asuntos públicos, el interés por la historia de la patria y un constante contacto con el pueblo y sus tradiciones, son también coincidencias de ambos.

AMLO con integrantes del Ejército Mexicano. Foto: Especial

Por ello, Zepeda Patterson considera que los militares han terminado por convertirse en el brazo derecho del Presidente, ocupándose de todo aquello que no puede fallar.

“Trátese de la construcción de sucursales bancarias, aeropuerto o tren, o de la distribución de medicinas, libros de texto y dinero de los programas sociales, administración de aduanas y puertos o limpieza del sargazo en las playas. Además, claro, de la seguridad públcia”, menciona.

Estados Unidos

Ningún presidente mexicano de la historia reciente ha cultivado una relación con la Casa Blanca como lo ha hecho López Obrador.

Hoy parecen lejanos los tiempos en los que el Gobierno estadounidense imponía candidatos y vetaba decisiones de política interna en nuestro país.

De esta forma, el diálogo abierto entre ambas naciones y las muestras de apoyo mutuo han significado un punto a favor para Andrés Manuel López Obrados.

Cúpula empresarial

AMLO ha trabajado para mantener una relación amistosa con las grandes fortunas del país, pese a su relación fluctuante con los organismos empresariales, manteniendo una relación regular y constante con empresarios como Carlos Slim o Ricardo Salinas Pliego.

Además, en su Consejo Asesor Empresarial hay representantes de gran peso dentro de la Bolsa Mexicana de Valores.

Aunado a esto, López Obrador parecería actuar muy distinto a como lo hacían sus antecesores, al favorecer a las empresas de sus amigos con grandes contratos. Ahora, el tabasqueño ha abierto el juego de los proyectos ambiciosos al mejor postor, acción que los grandes empresarios están reconociendo.

Gobernadores de oposición

Aunque no sucede en todos los casos, en muchos que se veía poco probable, AMLO ha logrado entablar una relación de empatía con gobernadores de partidos contrarios, lo que ha ayudado a debilitar los intentos de formar un sólido club de mandatarios de oposición.

Los mandatarios de Oaxaca o Hidalgo parecerían no ser priístas, sino morenistas, e incluso los Gobernadores de Guanajuato o Jalisco, han reculado ante las propuestas del Presidente.

Otros triunfos

En el Poder Legislativo, el Presidente ha obtenido las mayorías que necesita y en el sector obrero ha logrado domar un poco a la aristocracia sindical, tan temida por otros presidentes.

En resumen, los detractores de la 4T parecieran haber ignorado los logros del mandatario, asumiendo que su fortaleza reside en una narrativa demagógica que genera el apoyo de los sectores populares.