Desde hace varios días las autoridades de Jalisco conocía que, a Giovanni López, lo habían asesinado policías del municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos.

Y no sólo eso.

Desde hace varias semanas esas autoridades estatales sabían que, la policía de dicho municipio era agresiva, violenta, y que torturaba hasta la muerte a quienes detenían.

No hizo nada.

Christian, joven asesinado. Foto: Especial

Hoy, a pesar del gran miedo y riesgo que significaba, la familia de Giovanni decidió romper el silencio y hacer público la forma en cómo se asesinó al joven.

La defensa de Alfaro es que él no dirige la policía de Ixtlahuacán, que fue un presidente municipal, y que nada tiene que ver en ello.

Sí y no.

Sí, la policía de ese municipio fue la que asesinó a Giovanni. Alfaro no dio la orden. Pero tampoco podemos olvidar que fue él, Alfaro, quien comunicó un discurso autoritario en los elementos policiacos, y quien, en un video, afirmó que su gobierno trabajaría en conjunto con las policías municipales para que las medidas contra la epidemia (aislamiento y uso obligatorio del cubrebocas) se cumplieran.

Enrique Alfaro Ramírez, gobernador de Jalisco. Foto: Twitter.

Permitió, pues, el uso de la fuerza, y su discurso fue una especie de orden para que los elementos policiacos de toda la entidad obligaran a la gente a no salir.

Y sabemos que, cuando las autoridad habla con esos discursos autoritarios, hay grandes riesgos de abusos de autoridad.

En Estados Unidos, el asesinato de George Floyd ha provocado muchísimas protestas contra Donald Trump, y han pedido que éste se retire, que renuncie, no porque haya ordenado a un policía asesinar a un ciudadano afroamericano, sino por lo que representa el discurso racista de Trump.

Es más o menos lo que debe suceder acá, en Jalisco. Por supuesto que Alfaro no ordenó el asesinato de Giovanni. Pero su discurso de odio, confrontación y de autoritarismo, sí influyó. Y no sabemos hasta qué punto los policías estatales participaron en el asunto.

Además, este discurso de Alfaro que lo ha mostrado como un gobernador autoritario, se suma a la deuda que pidió, a su arrebatos de confrontación con las autoridades federales e incluso a agresiones verbales que el gobernador ha hecho a la población (llamó a la gente “pendejos”).

Sí, por es, por el bien de Jalisco, Alfaro debe renunciar.

Aquí el análisis que hicimos sobre el tema en Polemón TV 📺👇