Sí, todavía no concluye la administración de Enrique Peña Nieto; sí, él es aún el presidente; sí, él aún mantiene formalmente el poder, sí, todo los anterior, y sin embargo, Peña Nieto ya no gobierna, porque quien lo hace es Andrés Manuel López Obrador.

Por eso, el acuerdo entre Donald Trump y Enrique Peña Nieto, o el acuerdo entre México y Estados Unidos en materia de comercio (lo que era el Tratado de Libre Comercio de América del Norte -TLCAN-), es un acuerdo que la administración estadounidense hace, más que con el gobierno de Peña Nieto, con el próximo, el que encabezará de Andrés Manuel López Obrador.

Las negociaciones, antes de las elecciones, estaban estancadas. Cuando se dio el triunfo arrollador de Andrés Manuel, las cosas fluyeron rápido. La próxima nueva administración mandó a gente también a negociar a Estados Unidos y pronto el acuerdo se cerró.

El actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es un tipo petulante, macabro y racista, que actúa la mayoría de las veces de forma poco ortodoxa e inesperada. La administración de Peña Nieto nunca entendió cómo lidiar con él. Pero nada más ganar AMLO la presidencia, todo se fue consolidando y se llegó pronto a un acuerdo en lo relativo al TLCAN.

Ahora bien, este inicio de relaciones entre Trump y AMLO es importante y muestra la capacidad del nuevo gobierno para tratar con Estados Unidos. Y es que, hay que repetirlo: el acuerdo no fue con Peña Nieto, aunque él sea el que firme pronto el convenio, sino con Andrés Manuel y su nueva administración.

Muchos mencionaban que Andrés Manuel, si ganaba la presidencia, sería un fracaso en materia exterior. Y este acuerdo ha demostrado que, aun sin ser nombrado presidente (solamente tiene el calificativo de electo), Andrés Manuel supo acelerar las negociaciones del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (que, hasta ahora, aún no incluye a Canadá).

Evidentemente, esta aceleración del acuerdo fue aprovechada por México a raíz de la tensión entre China y Estados Unidos, y eso habría apuntarlo: es una coyuntura que supo identificar la administración que encabezará Andrés Manuel López Obrador. Tan fue así que el propio Donald Trump lo mencionó cuando le agradeció a AMLO al anunciar el nuevo acuerdo.