Los de El Universal lo anunciaron casi como un reportaje que tumbaría al presidente del país. Le dieron el mejor espacio en su página web. Lo manejaron como la gran nota, como el mejor periodismo.

¿Y cuál era el tema?

Que el automóvil Jetta de Andrés Manuel López Obrador, con él abordo en el asiento del copiloto, se había pasado un alto.

Pronto, muchos portales retomaron “la investigación periodística” e hicieron tendencia la frase “el Jetta de AMLO”.

Se podría analizar si es o no información periodística que el auto del presidente se haya pasado un alto en el cruce de una calle que, por cierto, estaba cerrada a la circulación. Pero lo importante, más bien, es observar cómo el uso de la “información” del Jetta de AMLO por parte de la oposición evidencia la desesperación de ésta.

Sí, los de oposición están desesperados. Y su desesperación se evidencia cuando usan este tipo de “información” para emprender campañas contra AMLO.

No sólo fue que compartieran la nota, sino que echaron a andar a un ejército de bots en redes sociales para posicionar el tema y colocar a AMLO como un “violador” del estado de derecho, que no lo respeta.

¿Acaso no hay otros temas? ¿Acaso la oposición no tiene una estrategia mejor para contrastar sus ideas con las del presidente? ¿Acaso el país se merece una discusión sobre si el Jetta de AMLO se pasó una preventiva o un alto?

Los de oposición deberían analizarse. Cada vez son más ridículas sus embestidas. Y cada vez se notan más y más desesperados.