En los últimos 24 años, durante los sexenios del PRIAN, México acumuló 843 mil viviendas, según datos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
Por eso el Instituto ha comenzado a censar para saber cuál es su situación real.
“Se les llamaba abandonadas, vandalizadas”, dijo el director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza: hasta el 13 de junio pasado, se habían censado 168,000, de las cuales 145,000 están habitadas (muchas de ellas invadidas) y 23,000 deshabitadas y/o vandalizadas. La mayoría en el Estado de México, Puebla y Chihuahua.
Fox y Calderón
El Economista cita al investigador del Colegio Mexiquense, Alfonso Iracheta Cenecorta, quien dijo que el problema que representa el abandono de vivienda, que hoy ha mutado a invasión, si bien es multifactorial, en “gran medida se debe a las decisiones de política pública tomadas por los gobiernos de los presidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, que impulsaron la construcción de vivienda en serie en lugares alejados”.
Al problema, explicó otro especialista llamado Iracheta Cenecorta, es que la política de vivienda iniciada durante el gobierno del presidente Fox, se separó el tema de la vivienda de el de desarrollo urbano.
Esto permitió a los privados la decisión sobre la localización de la vivienda y la plusvalía, por eso las empresas constructoras consiguieron terrenos baratos lejos de los centros urbanos y por lo tanto de servicios públicos, como acceso al drenaje, agua potable, energía eléctrica, centros educativos, comerciales, etcétera.
Los municipios con más casas abandonadas
El “Atlas del Abandono de Vivienda”, publicado por el Infonavit en 2015 y considerando 378 municipios, se identificaron 224,847 viviendas en situación de abandono, lo cual representaba 94% del total registrado por el instituto en todo el país.
Los municipios con más viviendas abandonadas tan sólo en el 2015 son:
- En Ciudad Juárez, Chihuahua, con 12,391.
- Tijuana, Baja California, 12,260.
- Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco con 10,260.
- Zumpango, Estado de México, con 9,867.
- Reynosa, Tamaulipas, con 8192.
- Torreón, Coahuila, con 6,413.
- León, Guanajuato, con 6,090.
- Mexicali, Baja California, con 5712.
- Altamira, Tamaulipas, con 5,542.
- Juárez, Nuevo León, con 5,016.
En su sexenio, el priísta Enrique Peña Nieto, recurrió a la subasta de viviendas recuperadas. Entre 2015 y 2018 se subastaron 67,433 viviendas.
Pero en diciembre de 2019, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió suspenderlas porque había abusos de intermediarios que le pagaban al Infonavit un promedio de 133,000 pesos por vivienda y las vendían en 328,000 pesos, en promedio, pero nunca recuperaban el entorno urbano.
El Infonavit con Sheinbaum
Este año, con la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el Infonavit ha exhibido cómo los gobiernos del PRIAN diseñaron créditos impagables, contrataron despachos con prácticas fraudulentas y las viviendas se construyeron lejos y sin servicios.
Por eso, Sheinbaum Pardo congeló los créditos impagables en algunos casos, y en otros bajó la tasa, mensualidad y saldo. Además de el cambio a un sistema de vivienda con orientación social y la creación de la constructora del Infonavit, que realizará proyectos de desarrollo inmobiliario para los trabajadores que menos ganan y que históricamente no han tenido acceso a vivienda barata y suficiente.
