La detención ocurrió al amanecer, sin estridencias, pero con un peso simbólico que alcanza de lleno al entramado financiero y político que durante años acompañó a Genaro García Luna. María Vanesa Pedraza Madrid, ex jefa de asesores del entonces secretario de Seguridad Pública federal y representante legal de una de sus empresas, fue capturada este miércoles en la Ciudad de México por su presunta participación en el lavado de más de 5 mil millones de pesos desviados del sistema penitenciario.
De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, agentes de la Policía Federal Ministerial ejecutaron la orden de aprehensión a las 5:13 horas, en la calle de Dakota, entre Vermont y Ohio, en la colonia Nápoles, alcaldía Benito Juárez.
La escena fue discreta: Pedraza Madrid vestía una chamarra de cuadros negros y rojos, pantalón de mezclilla gris y tenis blancos con suela verde y blanca. El expediente, en cambio, es cualquier cosa menos discreto.
La ex funcionaria fue detenida por los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, y trasladada de inmediato al penal femenil de Morelos, donde quedó a disposición de un juez federal.
“Al ser localizada, a María ‘N’ le fueron leídos sus derechos constitucionales para posteriormente ser trasladada para su certificación médica, a efecto de ser puesta a disposición de una autoridad judicial con sede en el Centro de Readaptación Social número 16, ubicado en Coatlán del Río, Morelos, a fin de que el Ministerio Público Federal solicite audiencia inicial para formularle imputación”, informó la FGR en un comunicado.
Como es habitual, la dependencia añadió la fórmula de rigor: “A la persona mencionada en este comunicado se le presume inocente, mientras no exista sentencia condenatoria emitida por la autoridad judicial competente”.
El nombre de Pedraza Madrid no es nuevo en los expedientes judiciales ligados a García Luna. El 4 de abril de 2023, un juez federal ordenó la captura del ex secretario de Seguridad —hoy sentenciado en Estados Unidos— y de otras 59 personas, entre ellas su ex colaboradora, por su presunta participación en un esquema de desvío y lavado de 5 mil 112 millones de pesos, provenientes de 10 contratos otorgados por la Secretaría de Gobernación.
Los convenios bajo sospecha fueron adjudicaciones directas del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social a la empresa Nunvav, registrada en Panamá en 2005 y vinculada directamente con García Luna.
Según la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), entre 2015 y 2019 esa firma realizó transferencias millonarias a empresas controladas por presuntos cómplices del ex mando policiaco, que a su vez triangularon recursos a compañías propiedad de familiares del propio García Luna.
Pedraza Madrid no fue una figura marginal en ese engranaje. Entre 2008 y 2012 se desempeñó como directora general adjunta en la Coordinación de Asesores de García Luna en la Secretaría de Seguridad Pública federal. Ya fuera del gobierno, en octubre de 2019, fue nombrada apoderada legal de Nunvav, la misma empresa que aparece en el centro de los contratos cuestionados.
“De acuerdo con investigaciones de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada, dicha persona posiblemente tuvo participación como apoderada legal de una empresa, la cual habría utilizado el sistema financiero para fondear recursos, al parecer provenientes de la delincuencia organizada, así como para el desvío de fondos de la administración pública federal”, añadió la FGR.
Con esta detención, el caso García Luna —lejos de cerrarse con su condena en Estados Unidos— sigue desplegando ramificaciones en México. No se trata ya sólo del ex secretario y su fortuna inexplicable, sino de la red civil, administrativa y empresarial que permitió que los recursos públicos fluyeran durante años como si fueran privados. Y que, paso a paso, empieza a rendir cuentas.
Larry Karreata
20 diciembre, 2025 at 3:40 pm
Nada más falta que el Orange-gutan pedofilo de la White House le otorgue el perdón presidencial a Genarko Garcia Luna, al igual que lo hizo con el confeso y sentenciado narco ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández.