Hay quienes dicen que Andrés Manuel López Obrador no debería hablar de los medios de comunicación. Que se ve mal. Que se mira como un “enemigo” de la libertad de expresión. Que estar ahí, en las mañaneras, mencionando a Reforma o a otros periódicos es algo que no le corresponde.

Hay quienes afirman que no es su papel. Que él es el presidente y debería “respetar” todo, y el respeto con los medios de comunicación -indican- es guardar silencio. Decir nada.

O sea, hay quienes afirman que AMLO se debería callar con lo relativo a los medios y a lo que éstos publican. Guardar silencio.

Esto sería un grave error.

AMLO ha hecho lo que no suele hacerse: emprender una reflexión sobre los medios de comunicación. Ésta tarea era antes realizada desde la academia, pero de forma limitada, y siempre con una circulación muy pequeña. Ni siquiera los medios hablaban (o hablan) de los propios medios.

No, parecía un tema vetado de la agenda política y periodística. Hasta que llegó Andrés Manuel.

Él comenzó a poner el tema en la agenda. Durante años hizo referencia a ello, pero los medios no lo pelaban. E incluso hoy no hacen referencia a ello. No reflexionan sobre lo que hacen esos medios, su labor, si la están haciendo de forma profesional o no.

Parecería que ése no es tema. No es nota.

Ahora, con las mañaneras, y con las redes sociales, AMLO no precisa a los medios de comunicación para que su palabra sea escuchada. Y entonces se habla de los medios, de lo que hacen, de cómo actúan, del nivel del periodismo de opinión y de investigación en el país.

Esto es sanísimo. Es algo que se debe hablar. Es una cuestión importante, porque está relacionada con el derecho de la gente a la información, y porque que un mandatario abone a la discusión sobre la prensa y el periodismo de una sociedad es algo positivo.

Antes de AMLO, pocos hablaban de los medios. Pocos los criticaban. Poco se reflexionaba de ello.

Hoy eso cambió. Y es algo positivo, aunque a algunos medios no les guste, y es que parecen -muchos de ellos- los principales enemigos de la libertad de expresión.