El Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum consolidó el control estatal del Tren Suburbano que llegará al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) tras la adquisición de la participación de la empresa española CAF en el proyecto.
Con este movimiento, el Estado mexicano pasaría a tener la mayoría de participación en Ferrocarriles Suburbanos, la empresa que opera la ruta Buenavista–Cuautitlán. CAF era dueña del 43.35% de Ferrocarriles Suburbanos, la empresa concesionaria de la ruta Buenavista-Cuautitlán del Suburbano.
Durante la mañanera de ayer, la Presidenta destacó que el tren al AIFA “ya es público en su mayoría”, lo que permitirá integrar de mejor forma a los proyectos ferroviarios del sexenio, como el proyecto con rumbo a Pachuca. Este paso se alinea con la estrategia del gobierno para fortalecer la movilidad y reducir la dependencia de esquemas concesionados a privados.
Además, el control del Suburbano tiene un valor clave, que es la estación Buenavista, pues esta se perfila como un nodo central del sistema ferroviario nacional, desde donde partirán nuevas rutas ferroviarias.
La operación del sistema quedará bajo el Fondo Nacional de Infraestructura, lo que permitirá coordinarlo con otras obras como el tren México-Toluca y futuros corredores ferroviarios, consolidando una red más integrada y eficiente.
Más allá de lo financiero, esta decisión refleja una apuesta por recuperar el control de infraestructura clave para el desarrollo del país, mejorar el servicio para los usuarios y garantizar que el transporte público funcione con una lógica social y no solo comercial.


































