En entrevista con los periodistas Álvaro Delgado y Alejandro Paez de La Octava, la periodista Anabel Hernández soltó dos bombas: la primera, que el crimen organizado fortaleció su penetración en el Ejército Mexicano durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, y la segunda que el general Salvador Cienfuegos departió en un yate de lujo con Arturo Beltrán Leyva, ‘El Barbas’, líder del Cártel de los Beltrán Leyva.

La autora de ‘Los señores del narco’ recordó que desde la década de los 70,  los elementos castrenses tenían la responsabilidad del combate al narcotráfico.

“En los años 70 el Ejército era el responsable de vigilar que los narcotraficantes se portaran bien, les ponía banderitas a los plantíos ilegales que estaban acordados, los que habían pagado su tajada al gobierno, y destruían a los que no estaban acordados”, describió.

Anabel Hernández recordó que la colusión entre miembros del crimen organizado y autoridades se  agudizó durante el gobierno del ex presidente Vicente Fox. Dijo que en ese momento comenzó la ‘falsa guerra’ contra el narcotráfico, que continuaría en el sexenio de Calderón Hinojosa.

“A partir del gobierno de Vicente Fox es ahí donde empieza la supuesta, la falsa guerra contra le narcotráfico, es decir, la protección total al Cártel de Sinaloa para ayudarle a través del Ejército, de la Policía Federal y de otras instituciones a arrebatarle territorio a los otros cárteles”, dijo.

“Había comentarios de narcos y de autoridades de que Cienfuegos estaba ahí departiendo con un importante empresario y El Barbas, Arturo Beltrán Leyva, en un yate a todo lujo en la bahía de Acapulco”, añadió.

En dicha entrevista, la periodista comentó que una ex colaboradora de Martha Sahagún, quien estuvo presente en esa reunión,  le mencionó de la presencia de Salvador Cienfuegos.

“Echándose sus tequilas, haciendo fiestas, incluso una de las invitadas a este yate era una secretaria muy cercana a Marta Sahagún”, precisó.

Anabel Hernández mencionó también al empresario Jaime Camil Garza, presuntamente vinculado a diversos hombres de negocios que le ayudaban a lavar dinero a El Señor de Los Cielos.

“Desde el 2006 en mi libro Fin de fiesta en Los Pinos hablo de estos paseos entre Jaime Camil Garza, el empresario este importante, amigo de Ernesto Zedillo, un hombre que no es la primera vez que he señalado en estos temas del narcotráfico”, añadió.