La Alcaldía Álvaro Obregón, bajo la gestión de Javier López Casarín, concretó este domingo 4 de mayo la recuperación integral de 12 hectáreas de área verde en la Alameda Poniente, dentro de Santa Fe, en lo que representa el mayor rescate de suelo público en esa demarcación en más de una década. El proceso se ejecutó en tres etapas: primero 70 mil metros cuadrados, luego 45 mil y finalmente 5 mil metros cuadrados adicionales, alcanzando un total de 120 mil metros cuadrados que benefician directamente a habitantes de al menos 30 colonias del poniente capitalino.
“Recuperar un espacio es un proceso engorroso que muchas veces implica largas controversias. Este logro refleja el acercamiento que tenemos con vecinos, propietarios y trabajadores”, resaltó el alcalde Javier López Casarín.
El predio, ubicado en la zona de Santa Fe, había sido utilizado por una empresa cementera y enfrentó durante años intentos de concesión, compra e invasión. Tras un proceso jurídico iniciado por la alcaldía, el propietario aceptó voluntariamente desocupar el espacio y retirar maquinaria, herramientas y materiales, reconociendo el valor social y ambiental del terreno. La clausura se realizó conforme a la normatividad vigente, descartando definitivamente cualquier uso comercial, habitacional o industrial en el punto.
El alcalde Javier López Casarín precisó que el terreno tendrá un enfoque exclusivamente sustentable: captación de agua de lluvia, preservación del ecosistema y recarga de acuíferos mediante infiltración natural, acciones que fortalecerán el equilibrio ambiental de una zona estratégica para la Ciudad de México. El proceso contó con la presencia del Director General de SERVIMET, Carlos Mackinlay Grohmann, y del titular de la Dirección Inmobiliaria y de Comercialización, Juan de Dios Compaired Ortiz, como muestra del respaldo del Gobierno de la Ciudad de México a la coordinación institucional.
Con esta recuperación, Álvaro Obregón establece un precedente en gestión urbana y defensa de áreas verdes en la capital: un espacio en disputa durante más de diez años queda ahora protegido, con destino ambiental garantizado y certeza jurídica para la comunidad. La acción consolida a la demarcación como referente en políticas de sustentabilidad dentro del poniente de la Ciudad de México.

























