El expresidente Felipe Calderón había acusado a Jorge Romero Herrera, actual dirigente nacional del PAN, en su libro Decisiones Difíciles, publicado en 2020, como corrupto y parte de los grupos que contribuyeron al deterioro interno del PAN.
Las acusaciones plasmadas en el libro del exmandatario constituyen un capítulo completo que describe lo que Calderón consideró la descomposición de la vida interna del partido tras su salida de la Presidencia de la República.

En agosto de 2012, durante los últimos meses del gobierno de Calderón, fuerzas federales habrían capturado en Jalisco a El Mencho, Esa detención no se mantuvo; informes periodísticos señalan que fue liberado apenas un par de horas después.
En el capítulo titulado “El PAN, el principio del fin”, el exmandatario denunció la existencia de grupos que habrían construido estructuras clientelares para controlar el padrón de militantes, las candidaturas y los órganos de dirección partidista. Entre los personajes señalados aparece Jorge Romero Herrera, entonces uno de los principales operadores políticos del PAN en la Ciudad de México.
Uno de los fragmentos más contundentes del libro relata el testimonio que, según Calderón, recibió de un familiar cercano respecto a presuntos actos de corrupción vinculados con Romero.
“Un amigo suyo, y sobrino mío, me relató que dejó de trabajar con él cuando el propio Romero le confesó que asociaciones de ambulantes y otros le representaban a ‘su grupo’ ganancias de 7 millones de pesos al mes”, escribió el expresidente.
De acuerdo con el panista, esos recursos eran utilizados para fortalecer una corriente interna que operaba dentro del PAN capitalino y que terminó acumulando un enorme poder político dentro del partido.
El exmandatario también identificó a Romero como parte de un grupo conocido como “El Consorcio”, al que acusó de controlar estructuras partidistas mediante la manipulación del padrón y la designación de candidaturas.

En su libro, el michoacano aseguró que estas prácticas fueron parte de un proceso que terminó por afectar gravemente la democracia interna de Acción Nacional. Las críticas no se limitaron a Jorge Romero. Calderón también mencionó a otros personajes panistas como Miguel Ángel Yunes, Rafael Moreno Valle, Guillermo Padrés, Marko Cortés y Santiago Creel, a quienes vinculó con grupos que concentraron el control político del partido.

El dirigente del PAN, Jorge Romero, la diputada Kenia López y el senador Ricardo Anaya. Foto: Camila Ayala / Cuartoscuro
Además, el expresidente relacionó a estas corrientes con prácticas cuestionadas durante los gobiernos panistas y el sexenio de Enrique Peña Nieto, incluyendo el manejo de recursos públicos y el escándalo conocido como “los moches”.
Por lo anterior, ha llamado la atención que años después de formular estas acusaciones, Calderón haya aparecido públicamente junto a Jorge Romero en actos de respaldo político a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
Este episodio, lejos de darle fuerza a la postura del PAN, refleja una de las mayores contradicciones dentro de la oposición, pues personajes que en el pasado se acusaron de corrupción y de dañar a sus propios partidos hoy aparecen unidos bajo las mismas banderas políticas.

























