La historia es simple: Emilio Lozoya Austin recibió para la campaña de Enrique Peña Nieto dinero de Odebrecht, la empresa brasileña acusada en buena parte de los países de América Latina de corromper a gobiernos. Hasta ahora, no se sabía exactamente cómo Lozoya Austin había pagado esos “favores” a Odebrecht. Pero hoy comienzan a ventilarse ciertos mecanismos usados por Lozoya y el gobierno de Enrique Peña Nieto para tal efecto.

El día de ayer, la Auditoria Superior de la Federación estableció que en la cuenta de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante la gestión de Emilio Lozoya Austin había ciertas “irregularidades”. Y en ellas, apareció el nombre de Odebrecht.

El Pemex que dirigió Lozoya Austin le otorgó contratos a Odebrecht por adjudicación directa (es decir, no había concurso). Esto sin duda ya era favoritismo. La cuestión es que los contratos se firmaban por una cantidad, pero Pemex terminaba pagando hasta un 60% más.

Por ejemplo, la constructora Norberto Odebrecht signó con el Pemex de Lozoya Austin un contrato de adjudicación directa para la refinería Miguel Hidalgo, en Tula, Hidalgo, por mil 436.3 millones. Sin embargo, Pemex le pagó al final no es cantidad, sino 2 mil 315 millones. Es decir, 879.2 millones más de lo que en un principio se presupuestó.

Así pues, ésta fue uno de los mecanismos que usó Emilio Lozoya Austin para beneficiar a Odebrecht y pagar así los “favores” recibidos durante la campaña de Enrique Peña Nieto.