Evo Morales ya está en México, pero su traslado fue muy difícil.

Hoy, Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores de México, contó cómo fue el viaje del presidente boliviano a nuestro país. Fue un traslado tenso, en el cual varios países negaron permisos de vuelos y donde hubo momentos verdaderamente preocupantes.

Aquí lo que contó Marcelo Ebrard:

En primer lugar, la ruta que se eligió fue a través de Lima, Perú. Se pidió autorización al gobierno de ese país, se nos otorgó.

La aeronave bajó en Lima, Perú, como el primer punto de contacto. Ahí tuvo que esperar, porque para poder conseguir las autorizaciones en Bolivia correspondientes, pues ya se imaginarán ustedes el problema, en virtud de que están en medio de un proceso político muy complejo y entonces no está claro quién decide qué.

Al final del día, se otorgó el permiso por las autoridades competentes en Bolivia y se le dio instrucción a la aeronave que viajara. Despegaron de Lima y cuando llegaron al espacio aéreo de Bolivia les dijeron que no, que ese permiso ya no era válido.

-Oiga, pero ya estoy aquí en vuelo.

-Sí, pero no pueden pasar al espacio aéreo.

Entonces, hubo que retornar a Lima. Ahí en Lima esperar varias horas para poder conseguir la autorización que finalmente, con la valiosa intervención de nuestra embajadora, del subsecretario de América Latina y del de la voz, finalmente el comando de la fuerza aérea fue el que otorgó el permiso para que pudiéramos ir, lo cual también dice quién tiene el poder ahorita en Bolivia. Entonces, pasó la aeronave, llegó al aeropuerto donde estaba esperándonos Evo Morales.

Y la ruta que teníamos prevista para retornar era la misma: regresar por Lima, después salir a aguas internacionales y de ahí hasta México. Pero ya casi por salir -estoy hablando hora de México, alrededor de las siete y media de la noche- el gobierno del Perú, por vía de su canciller, me comunicó que por valoraciones políticas se suspendía ese permiso para bajar en Lima a recargar combustible y retornar a México.

Entonces, eso fue muy difícil, muy tenso, porque en el aeropuerto donde estaba Evo Morales en ese momento pues ya había una situación difícil por dos razones:

Primero, porque los seguidores o simpatizantes de él estaban en torno al aeropuerto y al interior del aeropuerto había elementos de las fuerzas armadas de Bolivia. Entonces, fue un periodo de los de mayor tensión para nosotros.

Finalmente hubo que conseguir una ruta, un plan B. Pero en lo que conseguíamos ese plan B se pudo haber dado una situación muy difícil en el propio aeropuerto, ya estando Evo Morales a bordo de la aeronave de la Fuerza Aérea de México. Fue el peor momento, por supuesto.

Hablamos con Paraguay, yo establecí contacto con el canciller, que amablemente me atendió. Nos ayudó mucho el presidente electo de Argentina, le agradezco profundamente su apoyo y su gentileza, porque él habló con el presidente de Paraguay también por su lado.

El canciller me dijo: ‘No tenemos inconveniente en que vengan ustedes a la Asunción, vuele el avión a la Asunción y aquí recargue combustible, y permanezcan las horas que sean necesarias en lo que ustedes hacen su trámite de autorización de espacio aéreo, porque entendemos las circunstancia en la que están, puede convertirse en una tragedia lo que está pasando’.

Entonces, amablemente y le agradecemos mucho al gobierno de Paraguay. Entonces, nos concedieron esta autorización, pero ya se imaginarán ustedes que cada autorización requiere hablarle a alguien en la dirección correspondiente, mandarle los datos, sacar el permiso, ‘llámame ahorita, en un momentito’ y eso es normal en todos los países. Entonces, eso prolongó todavía más.

El general que viene a cargo de la aeronave es una gente excepcional, estamos muy agradecidos con la Fuerza Aérea de México, siempre su profesionalismo impresionante, una sangre fría, fuera de serie; y también habilidad para poder dialogar con la contraparte en ese momento tan complicado.

Volvió a intervenir la embajadora y finalmente logró que de nuevo la fuerza aérea de Bolivia nos permitiera salir, porque ya no nos iban a permitir salir. Ahora sí que por un milimétrico espacio se dio la salida.

Ya saliendo de Bolivia llegaron a Asunción, de ahí volver a hablar con Perú y decir: ‘Bueno, no vamos a bajar a recargar combustible, pero déjenos cruzar su espacio aéreo de regreso’. Entonces, se hicieron las consultas correspondientes y me habló el canciller y me dijo: ‘Sí estamos de acuerdo con eso, pasen por nuestro espacio aéreo’.

Luego, hablar con el canciller del Ecuador para decirle: ‘Oye, si necesitamos recargar combustible ¿podemos bajar en Guayaquil?’ Consulta, me dijo: ‘Sí, sí pueden bajar en Guayaquil para recargar combustible si es necesario para ustedes’.

Se tramitaron los permisos, luego… ah, volvemos a hablar a Bolivia y nos dicen: ‘Fíjate que ya no te vamos a dar permiso de volver a cruzar el espacio aéreo de Bolivia’, es decir, para volar de Asunción hacia Perú tienes que cruzar el espacio aéreo de Bolivia. Ya no, y además ahorita ya es muy tarde, porque allá van horas adelante.

Entonces, como no se puede cruzar Bolivia, ¿cuáles serían las alternativas?

Amablemente el embajador de Brasil en La Paz nos dice: ‘Si quieren, yo les ayudo’; después, hablamos con el embajador de México en Brasil, el embajador Piña, y en la madrugada consiguieron milagrosamente casi -y también agradecemos el gobierno de Brasil- el permiso para poder volar en el espacio aéreo de Brasil en la línea fronteriza entre Bolivia y Brasil, y de ahí salir a Perú, esa era la ruta, y de Perú cruzar el espacio aéreo de Ecuador, ya no bajar en Guayaquil, y seguir hasta la Ciudad de México, porque la autonomía de ese avión son aproximadamente 11 horas de vuelo.

Entonces, como teníamos ya recargado combustible dijimos: Pues ya no bajemos, pues está siendo muy complicado el permiso.

Bueno, dado el permiso entonces de Brasil, la autorización de Perú y la autorización de Ecuador, al fin despegó el avión al filo de las dos de la madrugada hora de México. Va volando desde entonces.

La última vicisitud que nos refieren es que hubo que rodear Ecuador, porque ya estando en vuelo les dijeron que no les permitían sobrevolar el espacio aéreo y que lo iban a revisar. Esto ya en la madrugada.

Entonces, hubo que rodear para entrar a aguas internacionales y poder, en aguas internacionales, continuar el vuelo.

En estos momentos están en eso, eso va a provocar otro retraso de aproximadamente un poco más de una hora hasta donde tenemos información ahora vía Fuerza Aérea.

Ya ese vuelo en su mayor parte transcurrirá en aguas internacionales, así que no esperaría yo más contratiempos. Es como un viaje por la política latinoamericana, cómo se toman las decisiones y los riesgos que se corren.

Estamos esperando entonces que a partir de las 11 de la mañana, 11:30 de la mañana podamos estar recibiendo a Evo Morales en México, conforme a lo que establece el artículo 11 de la Constitución y las leyes correspondientes en México.

Hoy Evo Morales ya está en México, pero no cabe duda que su traslado fue muy pero muy tenso, complicado y peligroso.