El Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, admitió que “no fue la mejor decisión” haber buscado abrir una cuenta en Andorra, tal y como lo reveló este jueves el diario español El País.

Asimismo, el mexiquense aceptó que durante la última parte de su administración como alcalde de Huixquilucan, había decidido explorar opciones que le permitieran emprender en alguna actividad empresarial no relacionada con su actividad pública.

“En ese momento exploré la posibilidad de participar en sociedad con una empresa que se dedica a la operación de estacionamientos públicos. Para llevarla a cabo, en su momento se decidió la apertura de la cuenta en el BPA. Reconozco que no fue la mejor decisión abrirla en este lugar”, declaró.

Según información consultada por El País, Del Mazó ocultó en 2012, cuando aún era alcalde de Huixquilucan, que fungió como “representante” de la sociedad instrumental holandesa Abeodan Corporation, a cuyo nombre se abrió una cuenta en la Banca Privada de Andorra (BPA) con 1 millón 500 mil euros.

Imagen tomada de El País

En dicha cuenta, se pretendían transferir hasta 4 mil 500 millones de euros más, de los cuales, 2 mil 500 millones procederían de recursos depositados de Suiza, según indicó el propio Del Mazo a la entidad bancaria.

La cuenta, con 1.5 millones de euros, habrían sido congelados por las autoridades de Andorra en 2015, luego de que iniciara una investigación contra el mexiquense, acusado de lavado de dinero; dicha investigación fue archivada luego de dos años y se presume que los fondos embargados fueron liberados.

Además, el gobernador priísta también habría omitido en su declaraciones de bienes de 2017 su nexo con Pumasa S.A de C.V, empresa dedicada a la administración de estacionamientos.

En su comunicado, Del Mazo aceptó que fue invitado a participar en la empresa, pero que la sociedad nunca se concretó formalmente “porque en ese tiempo recibí una invitación para sumarme al gabinete del Gobierno de la República en México”, por lo que canceló su participación.

Sin embargo, El País menciona que el acta interna del banco indica que en 2012, Del Mazo poseía 10 por ciento de las acciones de Pumasa.

Incluso se explica que consiguió dichas participaciones “por cesión” de uno de los accionistas, el contratista Daniel Madariaga, su “amigo y socio”. En el registro de sociedades de México, ninguno figura como accionista de esa empresa.