Este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que se firmó un acuerdo con HSBC, JP Morgan y Mizuho Securities para refinanciar, con mejores condiciones, parte de la deuda de Petróleo Mexicanos (Pemex) que fue contratada en sexenios anteriores.

Esto significa que, después de muchos años de endeudamiento constante de la petrolera, se detiene esta tendencia y se buscan mejores condiciones para pagarla. Desde que inició esta administración, no se ha contratado más deuda.

Además, con el acuerdo, se evidencia que una parte de las calificadoras confían en que Pemex pagará su deuda.

Este hecho es un duro golpe para quienes critican la gestión de Andrés Manuel López Obrador y su visión de Pemex, pues le han apostado en estos meses a que las calificadoras cada vez asfixiaran a la paraestatal (como cuando intentaron bajar la calificación de su deuda).

Por ello, ayer, quienes acostumbran criticar (entre líderes de partidos políticos de oposición, empresarios y dirigentes de organizaciones de la sociedad civil) las “acciones económicas” de AMLO respecto a Pemex, guardaron silencio de este tema y mejor trataron de otros asuntos, como lo dicho por el payaso Brozo, o la contaminación en la Ciudad de México.

¿Qué se hizo con la deuda?

De acuerdo con Andrés Manuel López Obrador, antes ya existía un fondo para Pemex, pero ahora éste se ampliará.

“Estaba firmado a tres años, se amplía a cinco años. Y se amplía también en cuanto a monto: se trata de un fondo disponible de 8 mil millones de dólares y también, con la buena noticia, de que se reduce la tasa de interés”, dijo AMLO en su conferencia de prensa matutina.

Sobre el tema, el director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, dijo que el acuerdo consiste en el refinanciamiento de deuda por un monto de 2 mil 500 millones de dólares, más la renovación de dos líneas de créditos hasta por 5 mil 500 millones de dólares.

Añadió que la actual administración buscará reducir sustancialmente en los siguientes años los niveles de endeudamiento de Pemex, y explicó que dos líneas de financiamiento que se abrieron no serán utilizadas por el momento.

Por su parte, López Obrador aseguró que los acuerdos no significan la contratación de la deuda, ya que su administración se mantiene firme a su compromiso de no aumentar la deuda en términos reales durante su sexenio.

“Quiero aclarar que no se trata de contratar deuda, es lo que ya Pemex tenía considerado. Tenemos el compromiso y lo vamos a cumplir de que no va a aumentar la deuda pública en términos reales, en el tiempo que gobernemos el País”, declaró.

También aseveró que la firma de este acuerdo es una muestra de la confianza de las instituciones financieras en la economía nacional.

“Es un fondo que se va a utilizar si es necesario, de acuerdo a las circunstancias, como se dice coloquialmente: ‘por si las moscas’. Pero esto demuestra la confianza que hay en México y en su Gobierno”.

Además dijo que, a pesar de la desinformación y los falsos rumores que se han creado sobre el futuro de la economía y la empresa petrolera, la deuda de Pemex es manejable, debido a que es una de las empresas más productivas del mundo y de México.

“Ahora poco a poco se le va a apoyar fiscalmente para tener más autonomía económica y para que se consolide como una empresa eficiente. Hay algo que debe considerarse como una gran ventaja y asegurar que va a haber crecimiento económico sin inflación, sin endeudamiento, con disciplina en el manejo de la macroeconomía; ese elemento nuevo en México es el no permitir la corrupción porque eso es lo que estaba destruyendo al país”, dijo.

Sobre el tema también habló el Secretario de Hacienda, Carlos Manuel Urzúa, quien indicó que en los próximos años el Gobierno federal disminuirá la contribución que realiza la petrolera al Estado para que tenga finanzas más sanas.