Gracias a las subastas públicas que ha puesto en marcha el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se ha logrado reducir en un  68 por ciento el precio ofrecido por los distribuidores de medicamentos a la administración pública y 43 pro ciento el precio del material de curación.

En un comunicado difundido por las secretarías de Hacienda y Salud, explicaron que cada subasta comenzó con un precio de salida -basado en las cotizaciones previas- y cada uno de los distribuidores involucrados pudo pujar a la baja y ofertar el mejor precio.

Esta es la primera vez que el Gobierno federal hace este proceso de esta manera, la cual se levó a cabo mediante una plataforma digital en la que participaron 21 potenciales proveedores.

“Consistió en una subasta electrónica desplegada mediante la plataforma CompraNet que permitió a los diferentes proveedores competir ofreciendo sus mejores términos”, indicó el boletín.

El proceso de competencia se dio a través de 14 subastas, dos por cada una de las siete regiones en las que se dividió el país.

Estas pujas duraban media hora y, si en los últimos dos minutos algún distribuidor hacía una puja más a la baja, se agregaban dos minutos más a la subasta.

Como consecuencia, hubo una reducción promedio del precio ofrecido por los distribuidores de medicamentos de un 68 por ciento. Mientras tanto, el material de curación se logró adquirir, en promedio, un 43 por ciento más barato.

El Gobierno de México indicó que la subasta “estuvo abierta a todos los proveedores que quisieran participar”, incluidas las compañías Grupos Fármacos Especializados y Farmacéuticos Maypo, las cuales pudieron participar gracias a una resolución judicial.

En marzo pasado, la actual administración criticó que estas dos empresas fueron altamente favorecidas durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, en el cual 10 proveedores concentraron el 79.6 por ciento del gasto en medicamentos.