En el marco del proceso para elegir al nuevo dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador se reunió con los delegados federales de programas sociales para advertirles que no pueden involucrarse en asuntos del partido o de lo contrario se les pedirá la renuncia. 

“Ya no hay partido de Estado”, les advirtió. 

El presidente de México difundió un memorándum en sus redes sociales donde además subió una foto de la reunión que sostuvo la mañana de este martes con los delegados federales. Les recordó que el fraude electoral está tipificado como delito grave.

En ese  documento les dice a sus colaboradores que tienen prohibido utilizar bienes, imágenes, programas sociales o cualquier otro recurso público para fines partidistas, puesto que estos deben destinarse sin ninguna distinción y, exclusivamente, a beneficio de la población.

“En los tiempos como opositores, enfrentamos y padecimos fraudes electorales cometidos desde el poder; es decir, sufrimos la injerencia del gobierno y el uso de recursos públicos para favorecer a candidatos y partidos. De modo que nosotros, por ningún motivo, podemos actuar de la misma manera. No es congruente, moral ni legal mantener éstas deleznables prácticas políticas. Nada de partido de Estado”, advierte. 

El tabasqueño considera que  los servidores públicos son personas con convicciones,  pero aún así “tengo el deber de comunicarles que se pedirá la renuncia al cargo a quienes lleven a cabo cualquier práctica antidemocrática. Asimismo, les recuerdo que el fraude electoral, por iniciativa nuestra, ya está tipificado en la Constitución como delito grave”.

“Les recuerdo que uno de los propósitos fundamentales de la Cuarta Transformación es hacer realidad una auténtica democracia. Desterrar la simulación y las marrullerías. Ser de izquierda significa ser honestos, no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”, abundó el mandatario.