La firma francesa Navblue determinó que el aeropuerto de Santa Lucía es viable, y que por lo tanto se pueden realizar operaciones comerciales en conjunto con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

El susbsecretario de Transportes de la SCT, Carlos Morán Moguel, dijo que sólo deberán recorrer 200 metros las pistas de aterrizaje y despegue para operar sin riesgo.

“Hay un desplazamiento en una de las pistas de 200 metros, lateral, dejando la pista actual, para que haya posibilidad de que hayan descensos, ascensos, aproximación de aeronaves de todos las tamaños posibles, por eso hicimos un desplazamiento de 200 metros y queda la pista actual como de carretaje”, dijo el funcionario en entrevista para El Heraldo de México.

Carlos Morán Moguel, subsecretario de Transporte de la SCT. Foto: Especial.

Reconoció que naturalmente hay problemas orográficos en la zona, pero el cerro de Paula —que fue señalado como un obstáculo— no es una limitante para la operación del aeropuerto, y en este contexto, el estudio de la firma francesa avala la compatibilidad de operación con los aeropuertos de Toluca y el AICM.

“Ya lo habíamos previsto que esa pudiera ser una posibilidad (recorrer las pistas), lo que queríamos era ubicar en qué parte del aeropuerto íbamos hacer la pista para la mayor posibilidad de vuelos de largas distancias como Europa y Asia y que nos cubriera el continente americano”, comentó Morán Moguel.

La compañía entregó su estudio de reingeniería del espacio aéreo el pasado miércoles, y se espera que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador comparta la información con las aerolíneas en los próximos días.

Según lo expuesto en el plan maestro presentado en agosto de 2018, el costo de la obra será de 70 mil millones de pesos, que representan un 28%  del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) que se canceló en Texcoco. El Plan Nacional de Desarrollo prevé que la obra aeroportuaria movilice a 20 millones de personas cada año en su primera etapa.