Por: María Corona (@elevanhelista)

19 de abril de 2018. No había, pera ya hay. A partir de ayer se inauguró una plaza pública que lleva por nombre “Enrique Peña Nieto”. Está en la colonia Aztlán, en Tonalá, Jalisco y se le nombró así porque el gobierno federal “donó” 26 millones de pesos para las obras de remodelación de la colonia.

Que se le haya puesto dicho nombre ha suscitado críticas. Y no solamente por significar Enrique Peña Nieto lo que significa (un presidente con índices de popularidad muy bajo), sino también porque al ponerle el nombre de un funcionario público en activo, se viola la ley estatal.

Según la normativa de Obras Públicas del Estado de Jalisco, se prohíbe que “en las placas inaugurales o de identificación de las obras públicas y los servicios relacionados con las mismas, tanto estatales como municipales, se incluyan los nombres del gobernador del Estado, presidentes municipales u otros funcionarios públicos”.

La Plaza Enrique Peña Nieto no es el único sitio público bautizado con el nombre del actual presidente. También hay una colonia en Tijuana que lleva su nombre, y en dicha colonia, la plaza se llama… ¡Angélica Rivera!