Vicente Fox y la controversia han sido aliados desde que éste hacía su campaña para la presidencia hace casi 20 años.

Luego, su sexenio estuvo marcado por la corrupción, debido a la protección que dio a los negocios de su esposa Marta Sahagún y a sus hijos -Manuel, Fernando y Jorge Alberto Bribiesca Sahagún-, y el enriquecimiento que éstos lograron gracias a sus influencias políticas.

Una vez terminado su Gobierno, fue señalado por el crecimiento de su patrimonio y el de su esposa, con la construcción del Centro Fox, localizado en su finca de San Cristóbal, Guanajuato.

En ese entonces, la Procuraduría General de la República comenzó una investigación a sus cuentas bancarias y sus propiedades, así como las de su familia más cercana.

El ex presidente Vicente Fox y su esposa Martha Sahagún en su rancho de San Cristobal. Foto: Quién

No obstante, ante la amenaza constante de ir a la cárcel, Fox negoció con el Gobierno de Enrique Peña Nieto, quien mantuvo vigente la averiguación previa durante todo su sexenio, según indicaron Raúl Olmos y Valeria Durán de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) en su libro: “Fox: negocios a la sombra del poder”.

En ese texto los periodistas dan cuenta de cómo durante su sexenio, abundaron las transferencias misteriosas de origen desconocido a cinco cuentas bancarias de Sahagún.

“La señora recibía por distintas vías el doble de dinero que el sueldo de su marido. Por cada peso que Fox ganó como presidente, Marta cobró al menos otros dos pesos por conceptos tan variados como donativos, herencias, rentas, préstamos, utilidades y transferencias. Ese dinero jamás fue declarado por auditores cuando se metieron a revisar con lupa los bienes de Vicente Fox y de su esposa”.

Los periodistas también revelaron que, al contrastar las declaraciones patrimoniales con información entregada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), descubrieron inconsistencias por 27,881,694 pesos con 97 centavos, es decir, 2.5 millones de dólares al promedio cambiario de aquellos días.

El 90 por ciento de esa suma había sido depositado o transferido a favor de Marta en sucursales de bancos como Banorte, Inbursa, BBVA Bancomer y Banamex, mientras que el 10 por ciento restante en dos cuentas a nombre de Fox.

La Secretaría de la Función Pública (SFP) había encontrado 27 millones de pesos de origen desconocido en las cuentas bancarias de Fox y Sahagún.

En su libro, Olmos y Durán presentan documentos que acreditan la forma en que Fox llegó a la presidencia de México casi en la quiebra y cómo a lo largo de su sexenio fueron cambiaron sus condiciones de vida, las de Sahagún y las de los hijos de ésta.

Aún así , la investigación en su contra está casi congelada.

Fox asegura vivir de su pensión

Cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que cumpliría su propuesta de campaña de quitar las millonarias pensiones a los ex presidentes, Fox aseguró que él sí la necesitaba para vivir.

El ex presidente afirmó que su pensión era de 130 mil pesos al mes y no de 5 millones de pesos, como lo aseguraba López Obrador. Luego declaró que si AMLO tomaba esa medida para que a México le fuera bien, que contara con su pensión.

Pero a Fox no debe preocuparle perder su pensión. Según versiones periodísticas, entre 2007 y 2016 la Presidencia de la República le otorgó una pensión que asciende a 129 millones de pesos, y eso fue sólo el 28 por ciento de sus ingresos.

Además recibió 328 millones de pesos por parte de las fundaciones Centro Fox y Vamos México, organizaciones filantrópicas ubicadas en su rancho en Guanajuato.

Y podríamos sumar los ingresos de sus empresas y otras entradas recibidas por servicios profesionales.

Así, Fox recibe en promedio cerca de 36 millones de pesos en donativos, tanto en efectivo como en especie. En 2007, por ejemplo, recibió 59 millones 859 mil 806 pesos y, en 2010, el año que peor le fue, recibió 28 millones 867 mil 89 pesos.