El Presidente Andrés Manuel López Obrador explicó que la renuncia de Carlos Urzúa, quien hasta ayer fungía como secretario de Hacienda y Crédito Público, se debió a que mantenía diferencias con varios integrantes del gobierno, entre ellos Alfonso Romo, quien funge como Jefa de la Oficina de la Presidencia de la República.

El mandatario indicó que la renuncia no se debe observar como un problema, sino como algo normal que se da en una administración que está transformando el país, donde hay discrepancias entre los distintos miembros de un gabinete:

Es un proceso de transformación, hasta podríamos decir que se trata de una ruptura. Esto lleva a que haya puntos de vistas, discrepancias, que se produzcan enfrentamiento al interior del mismo grupo. Diferencias. Lo importante es que el gobierno continúa su marcha sin problema, porque ya no somos nosotros los fundamentales, no somos los hombres, las mujeres, sino es el proceso de transformación, que está echado a andar.

Andrés Manuel indicó que incluso “puede haber hasta otras renuncias”. Y esto no debe alarmar, ya que es normal:

En un gobierno democrático, y en un gobierno que tiene como propósito transformar al país, siempre existen diferencias, discrepancias. Si se tratara de gobiernos conservadores, de mantener el statu quo, de no llevar a cabo cambios, pues la vida sería muy plana. Nunca sucederían cosas. Así es la historia política de México. En las tres transformaciones ha habido muchos movimientos.

Indicó que Carlos Urzúa había tenidos discrepancias con Alfonso Romo “en el manejo de la banca de desarrollo”, y que las discrepancias eran evidentes. También afirmó que había tenido puntos de opinión distintos con la titular del SAT, Margarita Ríos-Farjat e incluso con Germán Martínez, quien renunció hace unos meses al Instituto Mexicano del Seguro Social.

El mandatario también reconoció que él mismo había tenido discrepancias sobre varios aspectos con Carlos Urzúa: “Tuve diferencias con él. Yo lo respeto mucho, pero estamos en un proceso de transformación. Aquí no se oculta nada. No es que salió del gobierno por motivos de salud”.

Indicó que donde él más discrepancias tuvo con Urzúa fue en el Plan de Desarrollo. Así lo explicó:

Hubieron dos versiones [del Plan de Desarrollo], y la versión que quedó es la versión que yo autoricé. Que incluso me tocó escribirla. Porque había otra versión, y sentí que era continuismo. Era una concepción todavía en la inercia neoliberal. Y había que marcar la diferencia. El plan de desarrollo que se presentó al Congreso tiene como antecedente el plan liberal de 1906 y el plan sexenal del general Cárdenas.

Respecto a la carta de Carlos Urzúa, donde menciona que había conflicto de interés en algunos personajes del gabinete presidencial, AMLO afirmó que no existe eso:

No existe ninguna prueba [de] ningún hecho [de corrupción]. Hay diferencias sobre la Banca de desarrollo, pero no hay un crédito de la banca de desarrollo otorgado a una empresa, a un familiar de un funcionario […] Entonces, no existe nada de eso. Sí, habían problemas en cuanto a la concepción sobre el manejo de la Banca de Desarrollo, incluso en el nombramiento del director nacional financiera, que Carlos no estaba de acuerdo con ese nombramiento. Pero, de aquí a que se dieran créditos para beneficio de empresas o de personas, no. Las diferencias [eran] con Alfonso Romo, pero no veo que exista conflicto de interés. Pero respeto si esa fue una de sus inconformidades, respeto su punto de vista, pero no lo comparto.

Andrés Manuel López Obrador señaló que él, como Presidente, concilia todos los días con los distintos miembros del gabinete. Cada uno, dijo, tiene su carácter, y eso es bueno, que se expresen, porque hay diferencias. Explicó que éstas son normales cuando se está iniciando “una etapa nueva después de 36 años de la política económica neoliberal”.