Es México un pueblo solidario, hospitalario, que cuenta con una gran reserva moral y una cultura política libertaria. Los mexicanos somos luchones, resistentes, contamos con amplios y profundos valores éticos y políticos, somos resilientes y siempre ponemos “al mal tiempo una buena cara”, pero actuamos conjuntamente para vencer cualquier adversidad.

Lo colectivo es parte de nuestra esencia milenaria a pesar de que el neoliberalismo quiso introyectarnos el individualismo a ultranza. El neoliberalismo entró a la fuerza. Se impuso en las mentes, pero no en los corazones. Este sistema quiso hacernos creer que somos individualistas, pero nada más alejado de la realidad: somos un pueblo solidario, que lucha por lo colectivo y por el bien común.

A diferencia de otros momentos de emergencia como los desastres naturales (sismos, inundaciones, etc.) en donde los mexicanos hemos desplegado nuestra cooperación, empatía y solidaridad hombro con hombro y donde sentir el aliento del compañero o compañera de al lado, aunque no la conozcamos, es el alimento que nutre nuestras fuerzas para seguir adelante, en este caso, no puede ser así, no podemos estar juntos físicamente por la forma de propagación del virus, pero sí podemos seguir ayudando de muchas maneras, a la distancia, pero sin desvincularnos de los social, de lo eminentemente humano.

Sana distancia y confinamiento no significan desvinculación social, la solidaridad es la esencia de lo eminentemente humano, es como poéticamente se ha dicho “la ternura de los pueblos”.

Médicos desde el área de aislamiento de pacientes #COVID19, en Coahuila.

La UNAM solidaria

En estos tiempos tan difíciles donde la solidaridad no se puede expresar siempre a través del contacto físico, de la presencia, es necesario buscar mecanismos de acercamiento social que nos permitan ser empáticos y no ser indiferentes ante una realidad que lástima a cientos de miles de seres humanos en México y en el mundo. Hay muchas formas de ayudar y afortunadamente muchos mexicanos se han organizado para ello.

En esta ocasión me gustaría hablarles de una excelente iniciativa de un grupo de universitarios sabedores que un principio fundamental de la universidad pública es su compromiso con la sociedad y con la eventual solución de sus problemas sociales. La UNAM es una universidad pública en cuyo seno se forman profesionistas con una gran conciencia social. Así, en la actual emergencia sanitaria generada por la pandemia que ha causado el coronavirus diversos grupos de universitarios han creado distintas iniciativas para apoyar, por ejemplo: en la búsqueda de una vacuna contra el nuevo virus; con el desarrollo de pruebas para su detección; o con el diseño de diversos instrumentos que ayuden a los profesionales de la salud a enfrentar de manera eficiente y segura a las personas infectadas.

El proyecto PROCAPI-UNAM

Un grupo de académicos de diferentes áreas de la UNAM, como el Centro de Investigaciones de Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura y el Instituto de Investigaciones Antropológicas, así como de investigadores y médicos del área de covid-19 del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” han lanzado el Proyecto “Cajas Protectoras de Intubación PROCAPI-UNAM” con el objetivo de fabricarlas y donarlas a los hospitales Covid.

Considerando que “los profesionales de la salud son el grupo de mayor riesgo de contagio de Covid-19 dada la intensa exposición que tienen ante pacientes portadores dado que, durante el procedimiento de intubación de los enfermos, es alta la posibilidad de entrar en contacto físico con partículas de saliva portadoras de coronavirus dada la expulsión violenta de éstas durante la expectoración y ataques de tos de los pacientes”, de esta manera, -continúan los universitarios- resulta evidentemente que “mientras más miembros de los equipos médicos enfermen, la primera línea de contención de la epidemia por parte del sector salud se verá mermada, con consecuencias claramente graves para la sociedad en general. A pesar de ser una tecnología sencilla, las cajas protectoras de intubación pueden ayudar a limitar este riesgo”.

A decir de los promotores de la iniciativa “estas cajas son dispositivos que ayudan a disminuir de forma significativa las posibilidades de contagio por covid-19 entre los profesionales de los servicios de salud”.

¿Cómo son y cómo funcionan?, ellos mismos lo explican así: “son barreras físicas que sirven para que el personal de terapias intensivas que trabaja con enfermos graves pueda intubar a sus pacientes de forma más segura, reduciendo las posibilidades de contagio entre el personal médico, pero permitiendo la realización de las maniobras necesarias. El dispositivo es una barrera física que evita el contacto directo con partículas de saliva, aliento y flemas con carga viral al tiempo de permitir la maniobra de intubación del paciente para proporcionarle respiración mecánicamente asistida.”

Ahondando en la explicación y en los antecedentes del proyecto sus promotores mencionan que “el prototipo que se ha desarrollado es el resultado de un proceso de estudio, diseño, modificación y optimización de diferentes modelos para llegar a uno final. Este proceso se ha apoyado con asistencia técnica de un grupo de médicos intensivistas de diversos hospitales del sector salud, expertos en las maniobras de intubación”.

Afortunadamente, continúan los universitarios “las recomendaciones de los especialistas han derivado en un diseño práctico, resistente y fácilmente sanitizable, lo que permite emplear cada unidad en numerosas intervenciones. El proceso también ha implicado la revisión de literatura científica publicada en las últimas semanas en revistas internacionales de alto impacto, de modo que se incorpora el conocimiento obtenido a través de la experiencia tanto nacional como la de algunos de los países a donde la pandemia llegó primero”.

¿Dónde y cómo se puede apoyar?

Al tratarse de una “propuesta que requiere atención urgente y de carácter prioritario dado que estamos en una carrera contra reloj en el esfuerzo nacional para minimizar contagios y decesos” los promotores del proyecto han lanzado una campaña para que diversos sectores de la sociedad civil puedan apoyarlos. Es importante señalar que “Se trata de un proyecto sin fines de lucro, con motivación altruista en la búsqueda de coadyuvar a la contención del coronavirus en territorio nacional. Aunque se ha contado con un financiamiento inicial por parte de nuestras instituciones, el problema supera nuestros alcances financieros y es necesario recurrir a un sistema de donaciones públicas para dotar de esta herramienta al mayor número de hospitales que sea posible”, señalan los promotores del PROCAPI-UNAM.

Es tiempo de ayudar, “Todos somos México, todos somos UNAM”. El grupo transdisciplinario encargado del “Proyecto PROCAPI-UNAM” está convencido de que todos “podemos sumar este esfuerzo a otros de los muchos que tanto la UNAM como otras instituciones e individuos están generando y apoyando en esta hora crítica del país”.

De esta manera, si alguien dese apoyar se pueden hacer donaciones a la cuenta Santander 65-50794214-0. CLABE: 014180655079421405. SWIFT: BMSXMXMMXXX. A nombre de: Lab de Comunes A.C. Sucursal Santander Luz Saviñón: Insurgentes Sur 694. Col. Del Valle. 03100. CDMX, México.