La Presidenta Claudia Sheinbaum evidenció que existe una campaña impulsada por sectores de la ultraderecha de Estados Unidos y México para deteriorar la relación bilateral entre ambos países y golpear políticamente rumbo a las elecciones de 2027.
Durante su mañanera, la mandataria aclaró que estas acciones provienen de grupos políticos y mediáticos que buscan construir una narrativa negativa contra México y la Cuarta Transformación (4T). Y todo con la finalidad de deteriorar la relación bilateral con EU.
“Hay sectores de ultraderecha que son los que están buscando que no haya una buena relación entre el gobierno de México y el gobierno de Estados Unidos”, sostuvo.
Sheinbaum aseguró que cuenta con información que respalda su afirmación y señaló que desde hace tiempo algunos medios de comunicación estadounidenses, como el New York Times y Los Angeles Times, han impulsado campañas de mentiras contra los gobiernos de transformación, primero contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador y ahora contra el suyo.
Y es que el periódico La Opinión de Los Ángeles reveló que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) negó haber otorgado permisos especiales a los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, como parte de versiones que aseguraban la cancelación de las visas de los mandatarios estatales.
Esto, dijo Sheinbaum, es evidencia de cómo se ha difundido información falsa con el objetivo de construir la percepción de que autoridades estadounidenses persiguen a gobernadores mexicanos, exclusivamente de Morena.
“Qué bueno que salió esta información”, expresó, aunque advirtió que este tipo de noticias seguirán apareciendo.
La mandataria consideró que estas campañas buscan influir tanto en las elecciones estadounidenses como en el escenario político mexicano rumbo a 2027.

Sin embargo, aseguró que dichas estrategias no han tenido impacto entre la población mexicana, la cual mantiene su respaldo al proyecto de transformación impulsado por su gobierno.
Finalmente, también se refirió a una cena organizada por la American Society (AMSOC) y presuntamente financiada por Grupo Salinas, a la que asistieron representantes del PAN y del PRI. Aunque confirmó que miembros del gobierno federal también fueron invitados, pero decidieron no acudir.
“Fue el PRIAN. Habría que ver qué hacía cada uno de ellos ahí; cuál es el interés, quién los invitó. Hay que ver quién pagó la cena, eso sería muy interesante”, declaró.
Cuando se le mencionó que el empresario ultraderechista Ricardo Salinas Pliego figuraba entre los patrocinadores del encuentro, la presidenta respondió: “Ya ven cómo se atan los cabos”.
“Son los que van a Estados Unidos a hablar mal de México, porque no hablan mal del gobierno, sino que hablan mal de México, y piden la intervención de Estados Unidos en México”, concluyó.






























