El documental “En Nombre de la Libertad, Cuarta Transformación y Ultraderecha”, de Carlos Mendoza, revela cómo la ultraderecha mexicana planea un “golpe de estado blando” en contra del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

El diario La Jornada entrevistó al director, quien indicó que a través de campañas y mensajes en los medios de comunicación y redes sociales, los opositores de AMLO provocan a las autoridades, difunden noticias falsas y promocionan movilizaciones para legitimar a su Gobierno.

“Todo esto puede sonar a teoría de la conspiración, pero ni siquiera se trata de algo oculto. Todo el método para desestabilizar se puede consultar abiertamente en internet”, indicó el también director de Canal 6 de julio.

De acuerdo con el politólogo estadounidense Gene Sharp, los golpes de estado con el uso de la fuerza ya son obsoletos, pues actualmente se combate mediante “armas sicológicas, sociales, económicas y políticas”.

Sharp añade que la receta para quitar presidentes requiere de cinco pasos:

  1. Fase de ablandamiento: donde algunos medios intentan crear malestar y desesperanza social.
  2. Deslegitimación: hecha mediante la difusión de comentarios contra el gobierno, mofas y noticias falsas.
  3. Calentamiento en calles: donde se promocionan constantemente las movilizaciones de protesta.
  4. Combinación de todas las formas de lucha: corren rumores, se crea una falsa carestía, se acusa al gobierno de incompetente y se inician causas judiciales contra los gobernantes.
  5. Fractura institucional: las causas judiciales prosperan, los medios apoyan y los gobiernos caen.

Según Carlos Mendoza, siguiendo la receta de Sharp, México está actualmente en la primera o segunda fase, pues desde el primer día se ha intentado desestabilizar al actual gobierno.

La derecha y el capitalismo no toleran cambios

En el documental se describe al Gobierno de López Obrador como de centro izquierda, no radical, con una apuesta antineoliberal que aún está por confirmarse.

La Jornada le preguntó a Mendoza que, de ser así, ¿por qué habría la intención de derrocarlo?

“Porque estamos hablando de una derecha y un capitalismo que no toleran ninguna intervención frente al mercado. No toleran que nadie se salga del modelo, ni siquiera lo poco o no tan poco que lo está haciendo López Obrador”, dijo.

Ejemplos de “golpes de estado suaves” mencionan cómo esta estrategia da resultados: en 2009, Manuel Zelaya fue destituido de la presidencia de Honduras con el apoyo de Wahington.

En 2015, la oposición de Argentina señaló a la presidenta Cristina Fernández del asesinato de un fiscal y, en 2016, la entonces presidenta de Brasil, Dilma Rousseff fue destituida del cargo por supuestamente haber violado la ley presupuestaria.

Cristina Fernández de Kirchner, ex Presidenta de Argentina

No obstante, Mendoza reconoce que no toda la crítica al gobierno debe ser interpretada como parte de una estrategia de golpe de estado.

“La crítica tiene que estar, es bueno que la haya, incluso la más dura. El problema es cuando se disfraza de crítica a un afán desestabilizador que en última instancia pretende derrocar a un presidente por vías no democráticas”, dijo.