El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump publicó un comunicado este lunes tras la renuncia del expresidente de Bolivia Evo Morales, en el que ha descrito  el acontecimiento como “un momento significativo para la democracia en el hemisferio occidental”.

“Tras casi 14 años y su reciente intento por brincar la constitución boliviana y el deseo de su pueblo, la salida de Morales preserva la democracia y cimienta el camino para que la voz del pueblo boliviano sea escuchada”, aseguró el mandatario norteamericano.

Sin embargo, su pronunciamiento puso en riesgo la relación que el Gobierno Estadounidense había logrado con Alberto Fernández, pues al presidente electo de Argentina no le gustó el tono del comunicado y aseveró que el país gobernado por Trump “retrocedió décadas, volvió a las peores épocas avalando intervenciones militares contra gobiernos populares, elegidos democráticamente”.

El mandatario argentino reveló además que presentó una queja ante la Casa Blanca, a través de una conversación telefónica que mantuvo este lunes con funcionarios del Departamento de Estado.

“Les hice saber que fue muy poco feliz el comunicado”, dijo.

Alberto Fernández, presidente de Argentina. Foto: Especial.

“Quiero tener la mejor relación con Estados Unidos, y eso supone poder decirnos las cosas francamente. Lo que ha pasado no está bien. Ha sido lisa y llanamente un golpe de Estado. No se puede disfrazar de otra cosa”, manifestó Fernández.

En su mensaje de despedida, Evo Morales explicó que abandonaba el cargo “para que Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho no sigan persiguiendo a mis hermanos, dirigentes sindicales”.

Más adelante, acusó a las autoridades de haber girado una orden de detención ilegal en su contra.

El lunes por la tarde Morales aceptó la oferta de asilo del gobierno de México, según lo anunció el canciller Marcelo Ebrard, quien explicó que girarían un salvoconducto para traerlo al país.

Trump, por su parte, dijo también que “los Estados Unidos aplauden al pueblo boliviano por demandar libertad y al ejercito boliviano por cumplir su promesa de proteger no sólo a una persona, sino a la constitución de Bolivia”.

Por si fuera poco,  el presidente estadounidense lanzó una advertencia a Nicolás Maduro y Daniel Ortega, presidentes de Venezuela y Nicaragua respectivamente: “Estos eventos envían una señal muy fuerte a los regímenes ilegítimos en Venezuela y Nicaragua de que la democracia y la voluntad de la gente siempre va a prevalecer. Estamos ahora un paso más cerca de un hemisferio occidental completamente democrático, próspero y libre”.