El senador de Movimiento Ciudadano (MC) Samuel García intentó clausurar de manera simbólica la Refinería de  Pemex en el municipio de Cadereyta, Nuevo León, por la contaminación que genera, sin embargo, a su llegada al sitio, ni siquiera pudo descender de su vehículo. 

Samuel García llegó poco después de las 9:00 horas en una lujosa camioneta color gris acompañada de personal y otros legisladores, como el diputado (también de MC) Luis Donaldo Colosio. Al verlos, un grupo de trabajadores que ya los estaba esperando, rodeó la camioneta rápidamente y mostraron los carteles que portaban consigo.

“No nos quites nuestras fuentes de trabajo”;  “trabajadores de Pemex unidos venceremos”; ”Políticos oportunistas”,  eran sólo algunas de las demandas de los trabajadores, que trataron con hostilidad al senador y su comitiva.

Al principio las protestas no fueron agresivas, pero  el enojo de los trabajadores era evidente. Conforme avanzaba el vehículo, los trabajadores  increparon  al senador y le exigieron que se bajara, pegándole a las ventanas con la palma de la mano, mientras otros le gritaban que mejor ya se largara.

Cuando Samuel García pudo tomar el retorno hacia la Ciudad de Monterrey, escuchó un cristalazo en la ventana trasera de su camioneta.  No se fue limpio.

Camioneta de Samuel García. Foto: Especial.

Horas más tarde mediante su cuenta de Twitter, el senador aseguró que la clausura simbólica no era contra los trabajadores, ni para exponer su fuente de empleo.

En redes sociales, algunos usuarios se burlaron de la desventura del senador.