Andrés Manuel López Obrador llegó a la conferencia de prensa matutina de hoy, que fue en Irapuato, Guanajuato.

Dijo que la reunión de seguridad previa había sido “sustantiva”, y presentó a Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, gobernador de Guanajuato. Éste estaba visiblemente nervioso. Y no mentiríamos si se dice que casi estaba temblando.

Portaba un cubrebocas azul (como el color de su partido político) con las letras GTO.

Se acercó a al atril y comenzó a hablar. Le faltaba aire. Y le sobraban nervios.

Lo primero que hizo fue agradecer a Andrés Manuel su presencia en Guanajuato: “Antes que nada, quiero agradecer la presencia en Guanajuato del presidente de la República, licenciado Andrés Manuel. Como sabe, Guanajuato es su casa, siempre será bienvenido”.

Cada vez que hablaba, le faltaba más y más el aire. Y cada palabra que mencionaba la decía rápido. Como que quería terminar lo más pronto para irse a su lugar a sentarse y punto.

El nerviosisimo quizás se debía a lo que diría sobre su postura de asistir a las mesas de seguridad. Desde el principio de la administración, Andrés Manuel pidió a los gobernadores que estuvieran al tanto de las mesas de seguridad, que era importante que fueran, pues ahí se decidían las estrategias de seguridad.

Prepotente y soberbio, Diego Sinhue dijo que no asistiría a esas reuniones.

Incluso, en diciembre de 2019, se refirió a un informe federal donde se indicaba cuántas veces habían ido los gobernadores a esas mesas. Aparecía que él había asistido a tres. Y su reacción a estos datos fue: “Yo creo que es falsa esa información, porque aparece tres veces que ido y no he ido a ninguna, entonces son falsos los datos, no he estado en esas reuniones, ya lo había dicho públicamente y hoy lo vuelvo a repetir, porque ahí no se toman las decisiones”.

Hoy, nerviosos, asustado, Diego Sinhue cambió de postura:

Yo he ido trabajando de la mano con las fuerzas federales y hemos visto que en cuanto más unión, comunión hay de estos tres niveles de gobierno, más resultados se pueden dar en detenciones de grupos delincuenciales.

Por eso mi cambio de postura. Hay que decirlo, presidente, porque usted también ha señalado, es de sabios reconocer; yo mencioné inclusive en una entrevista que no asistía a las mesas de seguridad y que ni asistiría.

Hoy, bueno, desde el 5 de junio ¿verdad, secretario? de julio, perdón, cambié mi postura. Por supuesto reconozco que eso no le abona nada a la construcción de la paz y a partir de esa fecha hice un compromiso con mi secretario general también, el secretario Sandoval, de asistir diariamente a las mesas, incluidos sábados y domingos estamos asistiendo.