La Presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno reforzará las medidas para mantener el precio del diésel por debajo de los 30 pesos por litro, a través de subsidios y acuerdos con el sector gasolinero.
El incremento en los costos del combustible, explicó Sheinbaum, deriva del contexto internacional marcado por el conflicto en Medio Oriente, ocasionado por el ataque de Estados Unidos y el estado colonial de Israel en contra de Irán, que ha llevado el precio del barril de crudo de alrededor de 60 a más de 100 dólares.
Frente a este escenario, la estrategia del gobierno federal ha sido amortiguar el impacto en el mercado nacional para evitar que el alza golpee directamente a consumidores y sectores productivos.
Como parte de esta política, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Pemex ampliarán los estímulos fiscales al diésel, reduciendo la carga fiscal a gasolineros para facilitar que los precios al público se mantengan contenidos.
“Si podemos dar más, vamos a dar más para poder bajar el precio del diésel”, afirmó Sheinbaum.
En paralelo, el gobierno ha establecido mesas de trabajo permanentes con empresarios gasolineros para acordar precios “responsables”, bajo un esquema voluntario similar al aplicado a la gasolina regular. De acuerdo con lo adelantado, el objetivo es mantener el diésel incluso por debajo de los 28.30 pesos por litro, mientras que la gasolina Magna se ubicará por debajo de los 24 pesos.
La mandataria subrayó que, si bien se privilegia el acuerdo con el sector, también habrá vigilancia. En ese sentido, advirtió que se implementarán operativos a través de instancias como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para detectar y sancionar incrementos injustificados en los precios.
“Quien se pase de vivo, habrá operativos”, enfatizó.
