Al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, no le gustó que le preguntaran de su petición a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para la portación de un arma de uso exclusivo del Ejército, una calibre .380 que solicitó en marzo del 2019.

“¡Pónganse a buscar cosas serias!”, respondió visiblemente molesto el mandatario jalisciense. 

Con respuestas cortas, sin dar detalles del tema que fue ventilado por la revista Proceso, el titular del Ejecutivo en Jalisco arremetió contra la publicación: “¡No son serios los que se meten a eso!”.

Dicho eso, se retiró enfadado del salón de Casa Jalisco dónde previamente encabezó la presentación de su estrategia contra incendios forestales, otro tema en el que tampoco ha dado buenos resultados, pues su incapacidad para controlar los incendios en el Bosque de La Primavera quedó demostrada durante los siniestros de abril del año pasado.

La periodista de Proceso Gloria Reza, reveló además que la Sedena le negó el permiso al gobernador porque no entregó los resultados de sus pruebas toxicológicas de un laboratorio certificado, que demuestre que no es consumidor de algún tipo de droga. 

En lugar de eso, el mandatario presentó una hoja de una funcionaria a su cargo, —la secretario técnico de Educación Médica y Social de Seguridad Josefina Arzate Cabrera— quien supuestamente le realizó un examen de orina, cuyo resultado fue negativo.

Lo mismo hicieron el coordinador del Gabinete de Seguridad del Gobierno de Jalisco, Macedonio Tamez Guajardo y el director de Enlace Institucional, Pablo Fabián Ibarra, pues los dos también querían el permiso para portar un arma de fuego.

De acuerdo con el diario Mural que pertenece al Grupo Reforma,  este último fue denunciado por su ex esposa  de ejercer violencia en su contra, y de haber sido amenazada en varias ocasiones. También señaló en su denuncia que el funcionario es consumidor de drogas y se alcoholiza todos los días.

Enrique Alfaro y su equipo de seguridad en la Catedral Metropolitana de Guadalajara.

Quien sí habló del tema fue el Coordinador general de Seguridad Estratégica del Gobierno de Jalisco, Macedonio Tamez Guajardo. Reconoció que la solicitud del permiso la hicieron hace 11 meses, pero que fue a partir de una recomendación de áreas de inteligencia a nivel federal y análisis locales de la situación de inseguridad.

Sin embargo, dijo,  pasó el tiempo y no le dieron seguimiento al asunto, aunque no explicó si el trámite fue cancelado ante la instancia federal o tuvo caducidad.

“Ya no se le dio seguimiento al tema”, dijo Tamez Guajardo.

“Ese trámite no tuvo seguimiento, no tenemos licencia para portar armas, ni estamos armados”, añadió.

Los tres funcionarios se mostraron molestos con la publicación porque supuestamente se incluyeron datos personales, a pesar de que ellos tienen en su poder un software de espionaje que fue adquirido en la pasada administración del priísta Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, y que de acuerdo a diversos medios de comunicación, fue utilizado para investigar a periodistas, activistas sociales y en pro de los derechos humanos, así como  toda persona crítica del gobierno.