Casi 2 mil millones de pesos fueron desviados en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) con Rosario Robles al frente de ambas instituciones. Sin embargo, ella dice que no le preocupan los señalamientos. 

De acuerdo con el diario Reforma, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que de mil 900 millones de pesos del erario público que fueron asignados por ambas secretarías a empresas durante la gestión de Robles, más de 700 millones fueron transferidos en efectivo a diez domicilios distintos.

Dicha cantidad, indica el reportaje, fue repartido entre diciembre de 2014 y 2017 mediante una triangulación de depósitos, y también a través del servicio de transportes blindados de las empresas Tameme, Cometra y Panamericano.

En febrero pasado, la ASF encontró desvíos de hasta mil 300 millones de pesos en la Sedesol y la Sedatu, realizados en periodos en los que Rosario Robles estaba al frente.

Los registros de la ASF indican que, seis de los proveedores subcontratados para brindar servicio a las secretarías y otras nueve empresas emitieron las órdenes de transferencia.

Uno de estos proveedores es Servicios Empresariales Helte, empresa que supuestamente está ubicada en Polanco. No obstante, Reforma explica que al asistir al edificio y preguntar al personal, le aseguraron que esa empresa nunca ha tenido domicilio en ese inmueble.

De acuerdo con el reportaje, entre el 7 de diciembre de 2015 y el 22 de diciembre de 2017, personal de Tameme y del Servicio Panamericano hizo entrega de 493.7 millones de pesos en las presuntas oficinas de Helte Polanco.

Según la indagación de la ASF, los 708.2 millones de pesos repartidos en efectivo representan 37 por ciento del total del monto desviado.

Además, Reforma explica que visitó los domicilios a donde se supone que fue enviado el dinero en efectivo y se encontraron con que el de Helte es el consultorio de una psicóloga; otro es una casa-habitación abandonada, otro es un consultorio de rehabilitación y uno más es el despacho de unos fiscalistas. Tres domicilios más, simplemente no existen.

Así, entre 2014 y 2017 Tameme, Cometra y Servicio Panamericano de Protección, repartieron 708.2 millones de pesos en 10 domicilios de cinco ciudades diferentes del país. La primera de las transacciones tuvo lugar el 23 de mayo de 2014, es decir, dos meses después de que la Sedesol firmara un convenio de colaboración con RTH para la prestación de servicios.

Al respecto, Robles aseguró que no han sido encontradas pruebas en su contra y que lo publicado por Reforma se trata de “auditorías que han pasado, que ya han sido superadas”.

“Soy la más interesada, y lo he dicho una y otra vez, en que los órganos competentes investiguen, así lo han hecho, seguimos hablando de auditorías que han pasado, que ya han sido superadas”, dijo la titular de Sedatu.

Suman al menos 126 las empresas usadas para desviar recursos

En febrero de este año, Reforma ya había dado a conocer que eran al menos 126 las empresas que habían utilizado tanto la Sedesol como la Sedatu para desviar recursos.

La red de empresas vinculadas con este desvío fue identificada por la ASF luego de llevar a cabo seis auditorías a convenios que las secretarías firmaron entre 2014 y 2016, durante la gestión de Rosario Robles, con cinco entidades, las cuales, además, hicieron subcontratación de servicios.

La mayoría de estas empresas resultaron ser fantasmas, pero con ellas, las dependencias desviaron al menos 2 mil 130.9 millones de pesos.

De acuerdo con los documentos oficiales de la ASF, Reforma indicó que la empresa que había obtenido una mayor cantidad de recursos era la Comercializadora Devolviendo Confianza, con un total de 223.4 millones de pesos, sin haber prestado ningún bien ni servicio.

La Comercializadora Devolviendo Confianza apareció en 2013 como proveedor de bufandas del Panal; no obstante, el INE advirtió en 2014 que la empresa tenía una situación fiscal irregular.

De igual manera, la ASF encontró que a pesar de que se trataba de convenios distintos, cada uno con un contrato distinto y firmado en fechas especiales, algunas de las compañías contratadas contaban con el mismo apoderado legal.

“Cuatro empresas que se han relacionado (…) en conjunto recibieron 363.5 millones de pesos, comparten el mismo domicilio. Además tienen como apoderado legal a la misma persona”, indicó la Auditoría.

Por último, Reforma también detalló que algunas de las empresas subcontratadas por proveedores para desviar mil 311 millones de pesos durante la gestión de Rosario Robles, aparecen con domicilios irregulares o que no existen.