México Libre, el partido que intentan erigir Felipe Calderón y su esposa, Margarita Zavala, no logra afianzarse, pues no tiene poder de convocatoria.

El pasado 28 de abril, en León, Guanajuato, no lograron congregar ni a la mitad de los 300 ciudadanos que necesitaban como mínimo para validar la asamblea del distrito 3. Lo mismo ocurrió en Monterrey el 5 de mayo, al convocar a la asamblea del distrito 6.

Luego, en el hotel Presidente Intercontinental en la Ciudad de México, lograron reunir apenas a los 300 ciudadanos, lo que los hizo festejar como si eso les hubiera valido el registro del partido.

En total, hasta ahora el matrimonio sólo ha logrado realizar siete de las 200 asambleas distritales que exige la ley, es decir, el 3.5 por ciento del total.

Y eso no es todo: con las afiliaciones tienen el mismo problema. El ex presidente de México y la ex candidata a la Presidencia, sólo han logrado reclutar a 7 mil 788 ciudadanos, es decir, 3.33 por ciento de los 233 mil 945 que se exige como mínimo.

El domingo pasado se cumplieron seis meses, 200 días exactos, para que se venza el plazo de la realización de asambleas y el partido de Calderón y Zavala debe haber logrado tener un promedio de una al día o siete cada semana para cumplir con el requisito de organizar al menos 200.

También deberían afiliar diariamente a mil 133 ciudadanos.

“¡Sí, señores, nos vamos a organizar políticamente para tener representación política de ciudadanos! México Libre presentará los 300 hombres y mujeres, los más honestos, los más capaces, para que sean los próximos diputados del Congreso de la Unión y para que pongan un freno a este Gobierno”, aseguró Calderón en aquella sesión del hotel en Polanco.

Cuando se le preguntó cómo iba el partido y cuántos afiliados habían conseguido, el ex mandatario respondió ir muy bien y dijo desconocer el número de afiliados. No obstante afirmó tener muy buena respuesta de la gente.