El desabasto de medicamentos para la diabetes, hipertensión, cáncer o VIH en instituciones de salud pública en México es consecuencia de la corrupción, las ineficiencias y los vacíos de ley que desde hace años afectaban a nuestro país.

De acuerdo con el colectivo “No al Huachicol de Medicinas”, el 48.7 por ciento de los casos de desabasto ocurre en el ISSSTE, seguido por el IMSS y el Seguro Popular.

En los últimos cuatro meses el colectivo además analizó 912 casos, encontrando que el desabasto en tratamientos de diabetes ocurrió en el 15.3 por ciento.

Luego siguió el desabasto en medicamentos por hipertensión, cáncer, VIH y fallo renal.

Las ciudades con mayor cantidad de reportes fueron:

  • Ciudad de México – 25%
  • Estado de México – 12%
  • Veracruz – 7.5%
  • Chihuahua – 4.8%

Mientras tanto, los estados con mayores niveles de pobreza suelen tener mayores irregularidades presupuestarias en el ejercicio del gasto público en saludo. Tal es el caso de Oaxaca y Chiapas.

Según información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto quedaron pendientes de declarar en Oaxaca 1 mil 446 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).

En Chiapas, quedaron pendientes 1 mil 068 millones de pesos del mismo Fondo.

Corrupción y desabasto

Janet Oropeza, de la organización Fundar indicó que la falta de transparencia, de seguimiento al gasto en salud y de competencia entre farmacéuticas y distribuidoras de medicamentos favorecen la corrupción y el desabasto en México.

Por ese motivo, la fundación solicitó información relacionada con el ejercicio presupuestario de seis programas enfocados a la salud de las mujeres.

El 46 por ciento de las solicitudes fueron respondidas, mientras que el 19 por ciento de ellas implicó información que no se puede comprar y, el 30 por ciento de las solicitudes fueron negadas.

Además, Oropeza explicó que hay “falta de seguimiento del gasto en salud”, ya que durante el sexenio pasado la ASF encontró irregularidades en el 85 por ciento del gasto del FASSA por 5 mil millones de pesos.

Poca competencia

Oropeza también explicó que hay dos factores que generan desigualdad al momento de que las farmacéuticas compitan: la concentración de contratos en pocas manos y la condonación de créditos fiscales.

De hecho, en el sexenio peñanietista hubo seis farmacéuticas o distribuidoras que acapararon beneficios fiscales por más de 5 mil 871 millones de pesos que habrían podido ser usados para medicinas.

Un ejemplo es la empresa Roche, a la cual se le condonaron 3 mil 796 millones y Grupo Fármacos Especializados, la principal distribuidora de este periodo, con mil 834 millones de pesos condonados entre 2013 y 2018.

También las siguientes empresas fueron beneficiadas por el anterior Gobierno federal:

  • Merck Sharp
  • Dohome Comercializadora
  • Novartis
  • Sanofi
  • Glaxosmithkline México
  • Bristol Myers Squibb de México

Las anteriores, además de acaparar las contrataciones públicas, recibieron el beneficio de ser condonadas de impuestos, lo que representa un “doble beneficio” en detrimento de la competencia económica y la economía nacional.

Este tipo de privilegios afectan doblemente al Estado y a los servicios de salud.

Además, los multimillonarios beneficios fiscales son recursos que dejan de entrar a las arcas del Estado, en lugar de ser usados para garantizar el derecho a la salud y disminuir las desigualdades.

“Por ejemplo, si sumamos las cifras de los beneficios fiscales de seis de las diez principales empresas productoras y de la principal distribuidora de medicamentos obtenemos 7, 705 mdp (cifras 2019) de dinero que el gobierno dejó de recibir. Esto representa casi tres veces el presupuesto del programa de salud sexual y reproductiva de la Secretaría de Salud para 2019”, dijo Oropeza.