El historiador Pedro Salmerón Sanginés, director general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), provocó una polémica al salir en defensa de  los integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre, a los que calificó como “valientes jóvenes”.

La afirmación la hizo el martes pasado en una publicación difundida a través del Facebook oficial del INEHRM, la cual que fue titulada como “17 de septiembre, 1973. Muerte de Eugenio Garza Sada”.

Fue hasta este viernes que la declaración del historiador se convirtió en tendencia en redes sociales y provocó un oleada de fuertes críticas de parte políticos allegados al sector empresarial.

El ex presidente Vicente Fox, ni tardo ni perezoso, escribió en su cuenta de Twitter que los integrantes de la 4T son unos “pobres imbéciles” por calificar de “valientes jóvenes” a quienes en la década de los setenta decidieron tomar la armas para luchar contra el régimen autoritario del PRI. El ex panista señaló que “eso es la Cuarta destrucción”.

Otro de los agraviados con el comentario del historiador, fue el ex secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, quien  calificó el mensaje como una justificación a un “acto ruin y cobarde” y expresó que  es “totalmente contrario a la convocatoria que ha hecho el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador”.

A las críticas también se unieron los senadores del PAN, cuyo partido simpatiza con el golpista venezolano Juan Guaidó, y ha impulsado iniciativas para que destituyan a Andrés Manuel López Obrador de la presidencia de México.

Pedro Salmerón borró el adjetivo de “valientes”, pero en sus redes personales sostuvo su postura y aseveró que el asesinato fue parte de una rebelión juvenil de época.

“El crimen fue resultado de la división social que comenzó en los años setenta”, explicó el historiador. 

“Muchos jóvenes que veían canceladas las posibilidades de participación y transformación pacífica de un sistema político vertical y autoritario, buscaron cambiar las cosas por la vía violenta…de modo que cuando un comando de valientes jóvenes de la Liga Comunista 23 de Septiembre intentó raptarlo, se desató una balacera en la que perdieron la vida Don Eugenio y sus escoltas, Bernardo Chapa y Modesto Hernández, y dos de los guerrilleros”, abundó. 

Antes de ser desactivada, la publicación tuvo alrededor de 100 comentarios, que en su mayoría criticaron la forma en la que Salmerón Sanginés calificó a los integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

El historiador reviró: “Intentamos entender a jóvenes que vieron cerradas todas las vías pacíficas de transformación, que habían visto asesinados a mansalva a sus compañeros y que decidieron enfrentar al poder del Estado en condiciones desventajosas. No pensaban matar a don Eugenio”.

En la refriega del 17 de septiembre de 1973 murieron, además del empresario, dos de sus escoltas y dos guerrilleros.

El diario Reforma develó que la Secretaría de Cultura Federal, mediante un comunicado, se deslindó del mensaje del INHERM pues “no hay ninguna causa que justifique la violencia” y no están a favor de abrir heridas del pasado sino por la reconciliación.

¿Qué inspiró a la Liga Comunista 23 de Septiembre?

La Liga Comunista 23 de Septiembre surgió el 15 de marzo de 1973 como una guerrilla urbana en la ciudad de Guadalajara,  inspirada en el movimiento insurgente que conformaron estudiantes, maestros y campesinos en el estado de Chihuahua para acabar con los abusos de los caciques de la región. 

En 1965, 15 jóvenes de esa entidad  murieron  —enfrentándose a 125 soldados— en su intento por tomar un cuartel militar en Ciudad Madera, sin embargo su acción sembró una sed de justicia en tierras tapatías. 

El corazón de este grupo se origina en el barrio de San Andrés, al oriente de la ciudad, un lugar en el que los jóvenes comenzaban a aglutinarse en torno a una pandilla llamada Los Vikingos. Sus integrantes se caracterizaban por escuchar rock and roll, vestir indumentaria relacionada con este género musical y mostrarse rudos, agresivos, fieros como los actores Tony Curtis y Kirk Douglas en la película del mismo nombre que el grupo.

Lo cual, provocó que en poco tiempo, comenzaran a crecer en número y a aglutinar a otras pandillas en torno a su agrupación. De barrios como Oblatos y Analco, diversos grupos de jóvenes se unieron a Los Vikingos, lo que los volvió blanco de políticos locales, quienes vieron la oportunidad de politizarlos e incorporarlos a las fuerzas juveniles del PRI. Pero su intento fracasó.

Los Vikingos establecieron alianzas con jóvenes comunistas y estudiantes disidentes de la Universidad de Guadalajara. En su primera participación formal dentro de la política, más de mil 200 vikingos marcharon por las calles de la ciudad para manifestar su solidaridad con el pueblo de Vietnam ante la invasión estadounidense.

En esa alianza surgió el Frente Estudiantil Revolucionario (FER), un movimiento estudiantil opositor que buscaba arrebatarle espacios de poder a la entonces Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG)ç

De uno y otro bando hubo enfrentamientos, heridos y muertos. Sin embargo, la violencia se recrudeció para los integrantes del FER, pues no sólo se enfrentaban a los miembros de la FEG, sino contra todo el aparato militar y policial del Estado.

Los jóvenes no resistieron mucho tiempo como FER. En medio de una lucha desigual, la persecución, el encarcelamiento, las muertes y los combates contra el aparato estatal, terminaron replegándolos. Pese a todo, ese no fue el final.

Tras intensos debates y discusiones, en 1971 tanto adentro como afuera del FER, se llega a la conclusión de que es inútil buscar cambios a través de la lucha pacífica y legal. De ahí que el 15 de Marzo de 1973, decidan conformarse en un movimiento armado, nombrándose La Liga Comunista 23 de Septiembre.

Entre sus objetivos, está la publicación del periódico “Madera”, el reclutamiento de nuevos integrantes y la realización pronunciamientos políticos en torno a luchas de trabajadores, campesinos y estudiantes, entre otras acciones. Una de ellas fue el secuestro de empresarios y políticos para conseguir el dinero necesario que lograra financiar su estructura clandestina y así mantenerse como una fuerza beligerante, intentando así, provocar el desgaste de las fuerzas policiacas.

Su primera acción de este tipo, se lleva a cabo el 17 de septiembre de 1973. Ese día, uno de sus comandos tiene como misión el secuestro del empresario Eugenio Garza Sada. La acción de resistencia al secuestro generó que los guerrilleros asesinaran al objetivo, cabeza principal del Grupo Monterrey, en un hecho que indignó a la clase políticas y empresarios del país.

En una entrevista para el extinto diario La Jornada Jalisco, el  ex integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre, Antonio Orozco Michel, comentó al reportero César Huerta que la agrupación guerrillera surgió porque los jóvenes no aceptaban el estado de cosas. Aquí reproducimos un fragmento de esa entrevista.

-¿En qué soñaban los jóvenes cuando formaron la Liga Comunista 23 de Septiembre?

Siempre fue un pensamiento central, el de no aceptar el estado de cosas. No aceptamos el gobierno autoritario y dictatorial, no aceptamos de ninguna manera las atrocidades y las masacres represivas y los asesinatos de dirigentes sociales en todo el país. Eso nos llenó de rabia e indignación.

Esos jóvenes que empezábamos a conocer en qué país vivíamos y cómo era el régimen que dominaba, lo primero que hicimos fue aborrecerlo y declararle nuestro desprecio y nuestro encabronamiento.

-¿Qué significó la guerrilla para los jóvenes de aquella época?

Fue un factor que cambió la vida de muchos jóvenes. Abrió un horizonte luminoso, que nos transformó y le dio sentido a nuestras vidas y nos hizo de pronto, convencernos de que éramos parte de un momento histórico, de que podíamos aportar a un cambio y eso nos llenó de entusiasmo, de energía, de determinación y de convencimiento.