La administración de la gobernadora panista María Eugenia Campos Galván opera bajo la influencia de facto del expresidente Felipe Calderón Hinojosa. Así lo documentó el periodista Enrique Méndez en una investigación publicada este 8 de junio por el diario La Jornada. El reportaje, elaborado con fuentes de actores políticos del estado, identifica cuatro exfuncionarios calderonistas activos dentro del gobierno estatal.
Según la investigación, los cuatro operadores son Roberto Gil Zuarth, asesor jurídico y defensor de Campos ante la FGR en el caso CIA; Ernesto Cordero Arroyo, exsecretario de Hacienda federal, a cargo de las finanzas estatales; Jordy Herrera, exsecretario particular de Calderón; y Maximiliano Cortázar, exvocero del gobierno federal entre 2006 y 2012. La investigación señala que su influencia se acrecentó tras la renuncia del exfiscal general César Jáuregui Moreno el 27 de abril, luego del escándalo por la participación de agentes de la CIA en un operativo antidroga en la entidad.
La salida de Jáuregui Moreno representa un punto de inflexión en la administración estatal. El exfiscal había sido el operador político más poderoso del gobierno desde su paso como secretario de Gobierno entre 2021 y 2023. Antes de esa renuncia, Campos Galván ya había roto con Luis Serrato, su coordinador de gabinete del primer tramo del sexenio. La diputada federal del PT Lilia Aguilar Gil, citada en el reportaje, afirma que ese vacío dejó al estado “sin cabeza” y sin operadores políticos locales.
El ingreso de viejos actores políticos
La investigación también documenta el entorno político y empresarial que rodea a la gobernadora. Señala a Leopoldo Mares Delgado, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Chihuahua, como su padrino político y financiero. Además, la nota detalla que la relación entre la familia Campos Galván y Calderón data de la 58 Legislatura federal (2000-2003), cuando la madre de la gobernadora fue diputada federal por el PAN. La administración estatal también incorporó a exfuncionarios del gobierno de César Duarte, al exgobernador de Oaxaca Diódoro Carrasco Altamirano y a cuadros vinculados a la organización de ultraderecha Desarrollo Humano Integral A.C. (DHIAC).
La Jornada solicitó una entrevista con la gobernadora Campos Galván, pero el equipo de comunicación no respondió. Las fuentes citadas en el reportaje pertenecen a legisladores del PT y Morena, así como a académicos y activistas con posicionamiento crítico frente al gobierno estatal.

Víctor Zamora Rosales
9 junio, 2026 at 6:02 pm
La gobernadora no pinta para nada, es un pelele.
Algunos dicen que es discapacitada mental.
Eso dicen.