México no utiliza pruebas rápidas para la detección del Covid-19 porque no se ha mostrado su eficacia, ni están aprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo este miércoles en conferencia de prensa el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del Gobierno Federal, Hugo López-Gatell Ramírez.

“Ninguna autoridad sanitaria competente del mundo ha acreditado pruebas rápidas. Misterio resuelto, no hay pruebas rápidas útiles en este momento. No es una resistencia nuestra, si no son competentes, no tenemos porque utilizarlas”, dijo. 

A pesar de la claridad y contundencia en la declaración de López-Gatell, el Grupo Reforma publicó en su sección de trascendidos, —Templo Mayor  en la Ciudad de México y Cúpula en el diario Mural de Guadalajara— una versión totalmente distorsionada que hacen pensar que el impreso manipula intencionadamente la información. 

Según Reforma, sí existen pruebas de detección rápida, e insinuando que el funcionario federal es un mentiroso, señaló que Estados Unidos adquirirá un lote de pruebas ID Now a la farmacéutica Abbott “que prometen resultados en cuestión de minutos y, lo más importante, cuenta con el visto bueno de la FDA ((Food and Drug Administration)”.

Y aunque el diario capitalino no lo menciona, López-Gatell sí se refirió al tema en cuestión en su conferencia de prensa.

“Estados Unidos y el propio presidente de esta nación ha hecho una presentación pública de un producto que se llama rapid test. No confundir, lo que él presento —desde luego no me voy a referir a la marca— es un producto que tecnológicamente es idéntico en términos del mecanismo de la prueba, es la reacción en cadena de la polimerasa, que es el estándar diagnóstico que usa México y que usa la mayoría de los países y que recomienda la OMS”, explicó. 

No es una prueba rápida

López-Gatell dijo que en realidad se trata de pruebas de reacción en cadena de la polimerasa, que se hacen en un laboratorio mediante un pequeño equipo portátil, cuando las pruebas rápidas se hacen al pie de la cama del enfermo. 

“Las llamadas pruebas rápidas no ocurren en un laboratorio, ocurren al pie de la cama del paciente o en un consultorio y son para pronta visualización, parecidas a las pruebas de embarazo, es una tirita reactiva, es un dispositivo de plástico que tiene un componente que cambia de color cuando se detecta cierta señal”, dijo. 

—¿Cuál es esta señal?— preguntó el funcionario, y él mismo respondió. 

—Es los anticuerpos que genera el organismo humano frente al virus. La respuesta inmune que incluye la producción de anticuerpos para el nuevo coronavirus todavía no ha sido suficientemente estudiada como para poder aislar los componentes que permitan el reconocimiento de estos anticuerpos. En resumen, no hay pruebas rápidas competentes. Hasta el momento ni México —y asumo que tampoco otros países— tiene una resistencia programada a no usar pruebas rápidas, pero si no son competentes, no tenemos por qué utilizarlas. Ese es el punto importante.