Este viernes, cerca de 55 mil trabajadores de poco más de 40 empresas de Matamoros iniciaron una huelga en demanda de un aumento salarial y el pago de prestaciones que les adeudan desde el año pasado.

El plazo del vencimiento para dar inicio a este paro general de labores fue hasta las 2 de la tarde de este día, sin que fuera posible que llegaran a un acuerdo los obreros y el sector patronal, pese a que hubo una intermediación de los conciliadores de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que llegaron el jueves pasado a tratar de evitar la huelga.

El conflicto laboral se intensificó en los primeros días de enero, luego de que los empresarios se negaran a incrementar el salario conforme a lo esperado por los trabajadores, quienes avalan su demanda en el Decreto de Estímulos Fiscales de la Región Frontera Norte, firmado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador en diciembre pasado y con el que prometió duplicar los salarios mínimos en la región.

De acuerdo con SinEmbargo, entre el 9 y 11 de enero pasados, las protestas iniciadas rompieron con varias décadas de pasividad obrera en la zona, ante la precarización de los salarios.

La primera protesta fue convocada a la media noche del 11 de enero, y fue difundida a través de Facebook y Twitter por los mismos trabajadores, como una manera de hacer frente al poco interés que tienen los medios de comunicación, según denuncian.

Por su parte, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) de Matamoros estableció en una rueda de prensa que la movilización de miles de obreros tenía antecedentes muy distantes en la ciudad, donde 70 por ciento de la economía depende de la industria maquiladora.

El presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación de Matamoros (Index Matamoros), Rolando González Barrón, explicó que las pérdidas ya superan los 100 millones de dólares.

Este tipo de movilizaciones, de esta dimensión, no tenía precedentes en Matamoros. La molestia de los trabajadores creció desde las líneas de producción, donde no se vio reflejado el incremento establecido por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), de subirlo de 88 a 176.22 pesos.

Aunado a esto, algunos trabajadores denuncian que algunas de sus prestaciones fueron reducidas, como la entrega de un bono anual resultado de un acuerdo con las empresas ante la escasez de empleo en años anteriores.

Algunos trabajadores también mencionan que el inicio de las protestas se dio debido a la actitud de algunos dirigentes sindicales que, según opinan, han preferido posicionarse del lado de los empresarios en vez de defender los intereses colectivos de la clase obrera.

Al respecto, el dirigente del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora en Matamoros (Sjoiim), Juan Villafuerte Morales, se mantuvo al margen de las primeras movilizaciones de obreros, pero en días pasados solicitó el emplazamiento a la huelga conforme a la Ley.

Entonces, los trabajadores convocaron en un inicio a un paro laboral, omitiendo el procedimiento que estipulaba la Ley Federal del Trabajo.

No obstante, se retomó la vía legal a raíz de que el conflicto escaló al punto en el que los trabajadores asistieron a la sede del Sjoiim para protestar en contra de Villafuerte, a quien le reprocharon no defender sus intereses.

“Sólo estamos pidiendo lo que es lo justo”: trabajadores

Heróica de Matamoros es un municipio con una población de más de medio millón de personas, cuya actividad económica fundamental se centra en la industria maquiladora de exportación.

En aquella ciudad existen cerca de 122 empresas dedicadas a ese ramo, que emplean a más de 80 mil obreros de manera directa y 25 mil de manera indirecta.

Así, la inversión en esta rama en el municipio, según cifras oficiales del Gobierno de Tamaulipas, es de cerca de 60 mil millones de dólares.

No obstante, los salarios en el municipio son, en promedio, un 30 por ciento más bajos que en el resto del país.

“Sólo estamos pidiendo lo que es justo. Que el esfuerzo (de los obreros) sea reconocido”, declaró una trabajadora.

Otra trabajadora también denunció que en la maquiladora de un conocido “les ofrecieron 30 pesos en bonos para entrar a laborar”. Otros denunciaron que en algunas empresas les ofrecieron comidas gratis o rifar regalos en cada uno de los turnos a cambio de que regresen a trabajar.

Sin embargo, esos “ofrecimientos” no han podido doblegar la causa de miles de trabajadores, que toman dichas iniciativas con indignación o humor. “Gracias, por el momento no queremos migajas”, han respondido algunos.

Las protestas en las redes sociales

Las redes sociales han representado un papel fundamental para tareas de comunicación y la prevención de riesgo que, normalmente, corresponden a las autoridades locales.

La organización que la ciudadanía obtiene a través de las redes sociales hace contrapeso al silencio de la prensa, hecho documentado por organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Artículo 19.

Así, gracias a las redes sociales, el movimiento de protesta de estos trabajadores -que suman entre 40 y 70 mil, según cálculos locales- ha tenido buenas herramientas de información y de establecimiento de diálogo.

Las redes sociales, explica SinEmbargo, también han permitido la articulación de diálogos entre actores. Tanto el sindicato como las empresas han emitido a través de las redes comunicados a sus trabajadores, e incluso algunos exhortos para que desistan de sumarse a la movilización.

Por su parte, Juan Villafuerte ha aprovechado esta vía para informar a los miles de trabajadores pertenecientes al Sjoiim los avances de su gestión.

Advertencias y amenazas

En días anteriores, en los grupos de trabajadores comenzó a circular un aviso sobre la problemática que podría representar convocar a un paro laboral sin notificar a las empresas y a la junta de Conciliación y Arbitraje con seis días de anticipación.

Dicho aviso llegó a los trabajadores mediante las redes sociales, donde algunos actores han cobrado protagonismo, como la abogada Susana Prieto Terrazas, quien asesora a los trabajadores principalmente a través de su perfil de Facebook.

Desde esa plataforma, ella informó a los trabajadores que el paro laboral podría no ser reconocido por las autoridades si no se hacía mediante el procedimiento legal y, también en ese portal, ha realizado varias transmisiones en vivo de protestas y mitines llevados a cabo.

Ante la convocatoria que logra la abogada, organizaciones como la Coparmex la han acusado de intentar provocar a los obreros para generar afectaciones al sector.

Sin embargo, este miércoles Prieto Terrazas denunció que un trabajador que la acompañaba para darle protección había sido agredido por desconocidos, y otros dos de sus compañeros habían recibido amenazas.

 

La postura de los sindicatos

La Coparmex y el sindicato han señalado que en Matamoros las empresas no tienen la capacidad para cubrir el incremento salarial solicitado por los trabajadores. Según Villafuerte, en esa ciudad el salario mínimo ha sido mayor a los 88 pesos que se tenían estipulados por la Conasami antes del decreto presidencial.

Añadió que la problemática surgió debido a que los contratos colectivos de los trabajadores presentan una cláusula que indica que su salario debe aumentar de forma proporcional al incremento anual del salario mínimo.

Sin embargo, los empresarios señalan que esta cláusula no es efectiva en el caso del decreto presidencial cuando se pretende emplear para fijar incrementos en salarios vigentes en el mercado laboral.