Por: Jorge Gómez Naredo (@jgnaredo)

20 de abril de 2015. Me llegaron varias fotos al celular acompañadas de cinco palabras escritas por una amiga: “mira lo que nos dejaron”. Las imágenes mostraban tres boletos para ingresar en una sala de Cinemex y un mensaje: “¡Muchas gracias por ser Verde! Y porque eres Verde, y queremos promover la cultura, ahora tenemos para ti 3 boletos de cine para que vayas al Cinemex de tu preferencia y ¡disfrutes la película que más te guste!”

Junto a los “tickets” había una carta del Partido Verde Ecologista de México donde se informaba al lector que dicha organización política es lo mejor que le ha pasado al país, porque con sus “propuestas cumplidas” (sic) se ha transformado a México.

La amiga que me envió las imágenes de los boletos agregó: “vivimos en un edificio de más de 25 departamentos, y a todos les llegó el mismo ‘regalo’”. Ninguno de los vecinos, que ella supiera, era adherente (incluso simpatizante) al Partido Verde. El edificio en cuestión está ubicado en el centro histórico de la ciudad de México.

Pero hagamos cuentas: a cada uno de los 25 departamentos llegaron 3 boletos, esto es: 75 en total. El precio comercial (“bajita la mano”) de cada uno es de 70 pesos. Es decir, el Verde “invirtió” en un solo edificio de la Ciudad de México 5 mil 250 pesos.

Por supuesto que ese edificio no fue el único que recibió boletos para ir al cine por parte del Verde. ¿Cuántos miles de boletos para entrar a una sala de Cinemex ha enviado el Partido Verde en la Ciudad de México? ¿Cuántos en toda la República Mexicana?

Cuando el otro día fui a comprar unas verduras y unas frutas al mercado, quien atiende me dijo: “oiga, espérese, déjeme darle esto”. Sacó una bolsa de tela con el logotipo del Partido Verde. “¿Y eso?”, le pregunté, a lo que el vendedor de frutas me dijo: “nos la dejaron para que las diéramos a todos los que vienen a comprar”.

El año pasado fui varias veces al cine (especialmente a Cinépolis), y en todas las funciones, antes de iniciar la película, aparecían anuncios del Partido Verde, los cuales, por cierto, eran malísimos.

He sabido que a hijos de amigos les han regalado el famoso “kit” del partido Verde, el cual incluye mochila, camisa, reloj, bolsa, cuadernos, libros, pulseras, propaganda y un contenedor de líquidos.

Decenas de conocidos han recibido una tarjeta personalizada (la “premia Platino) que supuestamente otorga al portador descuentos en varios comercios. La tarjeta tiene logo del Verde, como si en lugar de partido político fuera un banco. A lo mejor son iguales de rateros y cínicos, pero son distintos. Al menos hasta ahora.

La "Premia Platino", del Partido Verde.

La “Premia Platino”, del Partido Verde.

Cuando salgo a pasear, o cuando me paro en una estación de autobuses, siempre hay mensajes del partido Verde. Cuando manejo, siempre me topo con un espectacular del partido Verde.

Dicha organización política ha hecho un gasto espectacular en propaganda. Incluso, en algunas zonas, se nota más que la del PRI, la del PAN o la del PRD. La cuestión es que dicho partido supuestamente tiene hoy en día un grave problema económico y hasta ha pedido dinero al banco para pagar la nómina. El Instituto Nacional Electoral (INE) lo multó con 189 millones, lo cual es la poco menos de la mitad de su presupuesto total para este 2015.

Entonces, si el Partido Verde está en una crisis financiera sin precedente, ¿por qué sigue gastando y gastando y gastando borbotones de dinero? ¿De dónde sale tanto “presupuesto”?

Veamos las cifras: el partido Verde recibió este año de recursos públicos 442 millones de pesos. Se dividió de la siguiente manera: actividades ordinarias: 323 millones; actividades específicas: 8 millones; gastos de campaña: 96 millones; franquicia postal: 15 millones. Este presupuesto es para todo el año, y no solamente para el proceso electoral. Es para pagar nómina, edificios, autos, insumos, etcétera, etcétera, etcétera.

Regresemos a los boletos de cine. Si el Partido Verde mandó tres a medio millón de hogares tan sólo en la Ciudad de México (una cifra probable), y cada uno le costó (digamos que baja la mano, 50 pesos), tenemos que nada más en los boletos para el cine el Verde gastó 75 millones de pesos, prácticamente su presupuesto para todo el proceso electoral. Las cifras no cuadran, porque si gastó tanto en boletos, cómo le hace para pagar toda la demás propaganda

El "kit" para niños del Partido Verde, el cual se repartió envarias escuelas.

El “kit” para niños del Partido Verde, el cual se repartió envarias escuelas.

¿De dónde, pues, sale tanto dinero para el Partido Verde, cuando éste ha sido castigado económicamente por el INE, cuando se ha declarado casi en bancarrota? ¿Quiénes están financiando el Verde, sus tarjetas, sus boletos de cine, sus kits para niños, sus bolsas, sus carteles, sus camisas, sus cachuchas, los viajes en avión para sus militantes, los camiones para sus actos políticos, el alquiler de espacios publicitarios, sus espectaculares, sus anuncios en el Metro y en los parabuses y en internet y en todos los lugares donde es posible anunciarse?

Por supuesto, en la página de transparencia, el Partido Verde no tiene los informes de gastos de 2015, incluso ni los de 2014. Por eso, hay que cuestionar: ¿de dónde proviene el dinero que el Partido Verde está gastando si su situación económica es, como sus dirigentes mencionan, crítica? Quizás la respuesta esté en Los Pinos…

Verde kit 2