Por: Jorge Gómez Naredo (@jgnaredo) y César Huerta (@zorrotapatio)

La escritora Elena Poniatowska pidió al Gobierno del Distrito Federal no retirar el antimonumento +43 que varios ciudadanos, padres de normalistas desaparecidos en Iguala y organizaciones sociales instalaron en Paseo de la Reforma. También solicitó que las autoridades capitalinas lo cuiden de posibles actos vandálicos. Y es que, dijo la ganadora del Premio Cervantes, el antimonumento “es maravilloso, es bellísimo, ojalá y no lo muevan: ¡que no lo toquen!”.

En entrevista con Polemón, la autora de textos como La noche de Tlatelolco o El tren pasa primero, indicó que el antimonumento +43, colocado en el camellón central del Paseo de la Reforma, una de las avenida más transitadas e importantes del país, recuerda a los mexicanos en su vida cotidiana el dolor de un hecho lamentable e indignante. Sobre la escultura en sí, consideró que fue muy atinado que en lugar de colocar el signo de menos (-) pusieran el de más (+):“Me gustó mucho que pusieran más 43 en lugar de menos 43”.

La escritora Elena Poniatowska. Foto: Casa de América/Flickr

La escritora Elena Poniatowska. Foto: Casa de América/Flickr

Por su parte, el arquitecto Fernando González Gortázar, acreedor en 1989 del Gran Premio Henry Moore (máxima distinción mundial a la creación escultórica), en entrevista con Polemón, criticó cómo se colocó el antimonumento +43, pues para que se dé la instalación de una obra de arte en la vía pública debe haber una discusión y una aprobación por parte de una comisión integrada por expertos. Sin embargo, añadió que “el tema de Ayotzinapa es terriblemente sensible en este momento” y por ello no considera que sea sano que las autoridades de la Ciudad de México retiren el antimonumento.

El país está lleno de tensión y de tristeza, y pienso que no hay que abonar a este clima de derrota nacional, ni de enfrentamiento entre autoridades y ciudadanos […] De que la ley debe cumplirse debe cumplirse, pero el país está de “mírame y no me toques”. A veces uno piensa cuál va a ser la consecuencia de un enfrentamiento.

Antimonumento +43 en Paseo de la Reforma. Foto: Especial

Antimonumento +43 en Paseo de la Reforma. Foto: Especial

Para Mancera, el antimonumento es una provocación a su gobierno

El 26 de abril, a siete meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, ciudadanos anónimos colocaron el antimonumento +43 en Paseo de la Reforma, en su cruce con la calle Bucareli. Ese día policías de la ciudad de México amedrentaron a los ahí presentes. Hubo tensión, pero no hechos violentos. Incluso policías judiciales capitalinos retuvieron varios minutos a quien conducía el camión que llevó la escultura. Su intención era encarcelarlo, pero la presión social lo impidió.

Días después, Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal, mencionó que una de las intenciones de quienes colocaron el antimonumento era que su gobierno cayera en una provocación, pues al retirarlo podría suscitarse un enfrentamiento violento. Por ello indicó que se analizaría detenidamente la viabilidad o no de quitarlo, cuestión que hasta ahora no ha resuelto. Dijo Mancera en esa ocasión que como el gobierno que encabeza “no busca confrontación”, no se “precipitará ”.

Sobre al antimonumento ha habido múltiples reacciones, la mayoría favorables a que permanezca donde está. El historiador, crítico y curador de arte, Cuauhtémoc Medina, mencionó que Miguel Ángel Mancera no debería retirarlo, porque es un “caso notable” que “emana del movimiento social y no de una administración”.

En el perfil de Facebook del Antimonumento (porque el antimonumento también están en las redes), la activista Margarita Sierra señaló: “Ese monumento es el símbolo de la memoria. Los mexicanos no podemos olvidar que nos arrebataron a 43 chamacos, que desaparecieron a 26 000 [email protected] Que se cuide el funcionario que decida quitar esta impecable expresión de denuncia ciudadana del Paseo de la Reforma”.