En Nueva York no sólo se está llevando a cabo el juicio a Joaquín “El Chapo” Guzmán, sino que hay otro en el que Jesús “El Rey” Zambada señaló a Genaro García Luna, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto como corruptos.

Sin embargo en este último se están poniendo en secreto muchas de las actas y declaraciones, lo que demuestra que el “pacto de impunidad” que protege a los políticos mexicanos de acusaciones y juicios de corrupción también se aplica en Estados Unidos.

“En el juicio real, el gobierno de Estados Unidos está procesando a Joaquín Guzmán Loera, quien está acusado de ser uno de los narcotraficantes más grandes del mundo. Según los fiscales, Guzmán obtuvo hasta 14 mil millones de dólares como líder del Cártel de Sinaloa, una fortuna que supuestamente protegió con sobornos exorbitantes y un ejército de asesinos profesionales. Sin embargo, en una suerte de segundo juicio, los abogados de Guzmán básicamente están encausando al Gobierno de México. Según lo que dicen, la policía y los políticos del país no son sólo corruptos, sino que también han conspirado durante años con el socio de Guzmán, Ismael Zambada García, para incriminar a “El Chapo” a cambio de cuantiosos gobiernos”, escribió Alan Feuer, quien cubre el juicio para The New York Times.

El periodista añadió que el juez Brian M. Cogan recibió la orden de asegurarse que el primer juicio siga avanzando y que ponga un alto al segundo. Además, indicó que de acuerdo con las susceptibilidades involucradas y la gran atención mediática, gran parte de los procedimientos se ha llevado a cabo en secreto.

Por su parte, el ex canciller mexicano Jorge Castañeda escribió ayer que Jesús Zambada no es un abogado, ni un testigo de cargo o protegido.

“Fue juzgado y sentenciado hace varios años, y probablemente va a pasar el resto de sus días en una cárcel de Estados Unidos. No hay delación premiada, o plea bargaining, en su caso. Hasta ahora, ha sido el testigo de mayor peso o jerarquía presentado por el Department of Justice (DOJ) contra ‘El Chapo’. En lo tocante a las acusaciones de homicidio, es el que más detalles ha ofrecido sobre el carácter sanguinario y desalmado de Guzmán Loera. El gobierno norteamericano lo necesita y lo valora”, expresó Castañeda.

El ex Secretario de Relaciones Exteriores también agregó que las afirmaciones de Zambada han sido formuladas bajo juramento, por lo que, “o son ciertas las afirmaciones sobre las ejecuciones ordenadas o realizadas por ‘El Chapo’, en cuyo caso debe otorgársele la misma credibilidad a su dicho sobre García Luna. O bien, miente sobre este último, y entonces se derrumba la legitimidad de sus denuncias contra Guzmán Loera”.

Castañeda explica que la justicia está en un dilema claro, pues no se pueden aceptar como válidas las declaraciones hechas por Zambada en contra de “El Chapo” y no aceptar como válidas también las emitidas contra García Luna.

Nadie toca a nadie

Castañeda también anotó que, según rumores, García Luna vive actualmente en Florida, donde montó un negocio de restaurantes y que, poco después de salir del gobierno de Calderón, recibió su permiso de residencia permanente en Estados Unidos, como agradecimiento por los servicios rendidos.

“Lo que no sabemos es si el Eastern District de Nueva York va a actuar contra García Luna a partir de las acusaciones de Jesús Zambada, o si va a exponerse a la contra-ofensiva de los abogados de ‘El Chapo’. Estos seguramente buscarán invalidar las declaraciones de Zambada contra Guzmán Loera, invocando las ‘mentiras’ del primero a propósito de García Luna”, indicó.

Añadió que nuestro país se mantendrá según lo dicho en 2012 y refrendando, en 2018, el pacto de impunidad. “Nadie toca a nadie. Probablemente Trump haga lo mismo. Pero quién sabe cuánto más cante Zambada y qué dirán los testigos que siguen”.

El Rey Zambada en prisión. Foto: Especial.

Lo publicado por Castañeda es muy similar a lo que detalló el periodista del New York Times, sobre el pacto de impunidad:

“La defensa informó al juez que el primer testigo principal del gobierno, Jesús Zambada García, el hermano de Ismael “El Mayo” Zambada, testificaría, si se lo pedían, acerca de una revelación escandalosa: que su hermano una vez le ordenó que sobornara al Presidente ‘en funciones’ de México. Aunque el intercambio ocurrió en privado, algunos periodistas obtuvieron una transcripción y, el viernes por la noche, se divulgó el rumor de que un testigo en el juicio de ‘El Chapo’ acusaría a un Presidente mexicano de aceptar sobornos. Entonces comenzó un juego complicado en el que aquellos que siguen la política mexicana intentaron adivinar de qué Presidente se trataba a partir de los comentarios crípticos que se escucharon en la corte”, explicó.

Feuer señaló que, no obstante, cuando el lunes el tribunal volvió a reunirse, la audiencia esperó es suspenso cuando Zambada subió al estrado comenzó a confesar los secretos del Cártel de Sinaloa y el entramado interno de las operaciones de Guzmán.

Sin embargo, pese a que reveló crímenes sorprendentes -como que pagó personalmente 300 mil dólares en sobornos cada mes durante años- jamás mencionó nada sobre haber sobornado a un Presidente mexicano.