En el sexenio de Enrique Peña Nieto, las oficinas principales del Gobierno federal destinaron 35 mil 678 millones 637 mil 962 pesos para el rubro de “Alimentos y utensilios”.

Según los datos de la Cuenta Pública de ese periodo, dicha cifra es mayor que la destinada a los comedores comunitarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), actual Secretaría del Bienestar.

En los cinco años de funcionamiento, el programa de comedores comunitarios recibieron 10 mil 579 millones 756 mil 238 pesos, es decir, 29.6 por ciento del dinero, una suma tres veces menor que las de las 21 oficinas del Gobierno.

El rubro de “Alimentos y utensilios” es parte de los gastos operativos de las secretarías, el cual, según la ley, permite que las oficinas puedan llevar a cabo sus funciones.

En estos gastos entran los productos alimenticios para personas derivado de la prestación de servicios públicos, para el personal que realiza labores en campo o de supervisión, así como para el personal en las instalaciones de las dependencias y entidades.

Las secretarías que más gastaron en esa categoría de alimentos son:

Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que fue la que más gasto durante los seis años, con un total de 19 mil 096 millones 614 mil 730 pesos.
Secretaría de Gobernación (Segob), que destinó mil 056 millones 622 mil 626 pesos.
Secretaría de Marina (Semar), 5 mil 158 millones 142 mil 605 pesos.
Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sagarpa), con mil 262 millones 934 mil 060 pesos.
Secretaría de Salud, 914 millones 143 mil 828 pesos.
Secretaría de Educación Pública (SEP), 903 millones 912 mil 763 pesos.
Oficina de la Presidencia de la República, que erogó 435 millones 773 mil 696 pesos.

Aunque Peña Nieto presumía sobre impulsar su Estrategia Nacional Contra el Hambre, el contraste en presupuesto es claro, pues este programa recibió en un año fue de mil 376 millones de pesos.

También en un año, el programa de estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras recibió 220 veces menos que lo destinado a alimentos para las oficinas.

Así, un contrato para el servicio de comedor para trabajadores por diez meses tuvo un costo aproximado de 13 millones 946 mil 852 pesos.

El Restaurante Palmas 425 recibió por ejemplo, por cinco meses, 230 mil pesos; el Club de Banqueros de México, 368 mil pesos; Restaurantes Mónica Patiño obtuvo 287 mil 500 pesos.

Además se destinaron 211 mil 700 pesos para el pago de cocineros y ayudantes de comida, así como 920 mil pesos para el “abastecimiento” de carnes, pescado y pollo.