A unos días de que Andrés Manuel López Obrador rinda protesta como Presidente de México, las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM), continúan su marcha y con más fuerza.

De acuerdo con el diario Reforma, en la zona intervenida se observa una actividad “aún más febril” que, en anteriores ocasiones, y al polígono de obra siguen llegando nuevas estructuras de acero, concreto y materiales.

El 29 de octubre pasado, tras haberse realizado una consulta pública entre la población para que eligiera entre Texcoco y Santa Lucía, López Obrador, anunció la cancelación del NAIM, pero el proyecto no está legalmente suspendido.

Vista aérea de las obras del NAIM. Foto: Especial.

Es por eso que para el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México los contratos de obra siguen vigentes, y tanto empresas como trabajadores deben cumplir por ley con sus compromisos. El cálculo es que la obra cerrará el mes de noviembre con un avance del 36 por ciento. Hasta la fecha se han desembolsado 60,000 millones de pesos para pagar a los contratistas.

“Como trabajadores de aquí es nuestro orgullo ver algo siempre terminado y decir ‘yo participé aquí’ mis compañeros estuvieron aquí laborando, sudando, corajes y lo que tú quieras, pero es algo frustrante (que no se vaya a terminar)”, aseguró al diario Reforma, Francisco López, encargado de montar estructuras en lo que sería el Edificio Terminal, donde se han instalado 14 de 21 foniles que fueron proyectados para soportar el techo.

Según el GACM, si las obras se detienen, unas 46 mil personas perderán su empleo, incluidas 14 mil que diariamente laboran en la obra. Reforma cita que el director corporativo del GACM, Raúl González Apaolaza, ha previsto una lluvia de demandas de subcontratistas con la cancelación del NAICM.

Otra de las obras que continúa, es la construcción de la autopista Pirámides-Texcoco, concesionada a las empresas Pinfra y Cipsa, que fragmenta el territorio ejidal y comunal de los pueblos alrededor del NAIM.

“La obra se sigue edificando a marchas forzadas, dentro y fuera de la barda perimetral de lo que aspiraban a imponer como aeropuerto de primer mundo. Las mineras siguen extrayendo material pétreo de los cerros. En Texcoco siguen entubando el agua potable y la de los ríos. La especulación de terrenos en manos de funcionarios fraudulentos no se detiene y, más bien, reafirma toda la operación de despojo gradual de territorio para hacer de éste una megalópolis bajo el control de los mismos de siempre”, señalaron en conferencia de prensa el pasado 13 de noviembre los integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.