En 2014, el gobierno de Enrique Peña Nieto aseguraba que el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) costaría 120 mil millones de pesos. Cuatro años después, la obra cumbre del sexenio podría duplicar su costo.

El 2 de septiembre de 2014, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, expuso que el monto estimado de la obra oscilaría los 120 mil millones de pesos.

En este 2018, en un documento entregado al equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) —el cual está encargado del proyecto— señaló que la inversión final de la obra se calculada en 285 mil millones de pesos.

Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Imagen: Especial

En el dictamen técnico de viabilidad del Nuevo Aeropuerto, elaborado por la empresa Parsons, la cual funge como gerente del proyecto, se estima que en total la obra podría llegar a costar cerca de 300 mil millones de pesos. 14 mil millones de pesos más de lo contemplado en el informe del GACM y 180 mil millones más del presupuesto que había contemplado en un principio el gobierno de Peña Nieto.

Aunque el precio actual del Nuevo Aeropuerto se calcula en 285 mil millones de pesos, los costos se podrían incrementar según lo proyectado por la empresa Parsons porque aún hay elementos constructivos que no se han licitado y se estima que los precios de ciertos insumos varíen hasta en un 5 por ciento.

Además, la obra tiene un retraso de dos años y hasta ahora no se ha construido ni la mitad de lo proyectado, pues hasta el cierre de junio de este año, el avance total era del 31 por ciento.

Por estos motivos, la obra se incrementaría en unos 14 mil millones de pesos, con lo cual el Nuevo Aeropuerto terminaría costando cerca de 300 mil millones de pesos, según Parsons.

Construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Foto: Especial

Otra de las razones del incremento en el costo total de la obra, de acuerdo con el GACM, se debe a que el proyecto del Nuevo Aeropuerto fue redimensionado por la alta demanda de pasajeros en el AICM, pues durante el 2017, 44.7 millones de pasajeros transitaron por el actual aeropuerto, lo cual superó la expectativa de cinco años antes, en que se contemplaban 42 millones para el 2021.

Este cambio en el proyecto también fue motivado, según el GACM, por el posicionamiento de México como destino turístico, al pasar del lugar 15 a nivel mundial en 2015 al 6 en 2017, además de un crecimiento de la oferta de vuelos en aerolíneas de bajo costo, lo cual ha permitido “que más mexicanos usen transporte aéreo”.

Asimismo, de acuerdo con el documento realizado por Parsons, el incremento en el precio de la obra se debe a que el precio del barril de petróleo disminuyó, pues pasó de costar 81 dólares a 46 dólares en el 2018. Y explican, también porque “el peso se ha devaluado significativamente”, pues de valer 12.7 pesos en 2014, cada dólar pasó a costar 18.5 en julio de 2018.

Torre de control en el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: Santiago Arau/Twitter

¿Cómo se financia el Nuevo Aeropuerto?

El Nuevo Aeropuerto está financiado con fondos públicos y privados. 119 mil millones de pesos han sido obtenidos a través de la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), 30 mil millones de pesos de la Fibra E (45% recursos de las afores, 54% recursos de fondos de inversión y 1% de inversionistas internacionales) 28 mil millones del Presupuesto de Egresos Federal y 20 mil millones de pesos de un crédito proveniente de Banobras.

Hasta ahora, se han asegurado 197 mil millones de pesos de los 160 mil millones de pesos que están comprometidos, con lo cual faltarían 102 mil millones de pesos para completar los 300 mil millones de pesos necesarios con el fin de terminar la obra.

Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: Especial

¿De dónde saldría el dinero para seguir construyendo el Nuevo Aeropuerto?

El dinero faltante para continuar la construcción del Nuevo Aeropuerto sería pagado por los propios usuarios mediante el cobro de la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA), un impuesto del 30 por ciento que pagan las personas en todos los vuelos y está tasado actualmente en 23.20 dólares si el viaje es de carácter nacional y de 44.07 dólares si es internacional.

Asimismo, se contempla realizar una nueva colocación de Fibra E (que incluye dinero de las afores), el otorgamiento en concesión del estacionamiento y la monetización de los terrenos de Ciudad Aeropuerto.

Esta fue la propuesta del GACM al Presidente electo, con el fin de no utilizar recursos fiscales. Según sus cálculos, del cobro del TUA obtendrían 10 mil 750 millones de pesos, de la Fibra E, 32 mil millones 250 pesos, de la concesión del Centro de Transporte Terrestre (el estacionamiento), la monetización de los terrenos de Ciudad Aeropuerto y la modificación del contrato con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) , 55 mil millones de pesos.

Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: Especial

¿Quiénes construyen el Nuevo Aeropuerto?

La construcción del Nuevo Aeropuerto se asignó mediante 21 paquetes en su mayor parte a las empresas ICA y la Operadora Cicsa que pertenecen al empresario multimillonario, Carlos Slim Helú. Tan sólo una de las obras que obtuvo el consorcio es la terminal aérea, en la cual está proyectada una inversión de 84 mil 828 millones de pesos.

En el diseño también está involucrado Slim. Su yerno, Fernando Romero, junto con el arquitecto Norman Foster, ganó la licitación en un proceso en el que participaron ocho despachos de diseño arquitectónico de distintos lugares del mundo.