La Presidenta Nacional de Morena, Ariadna Montiel, puso en su lugar al expresidente Felipe Calderón por celebrar aniversario de su “triunfo electoral” de 2006, al recordarle que llegó a la Presidencia mediante un fraude y que su gobierno desató una estrategia de seguridad que hizo estallar la violencia en el país.
A través de sus redes sociales, la dirigente morenista aseguró que Calderón nunca contó con el respaldo mayoritario del pueblo y por ello es nula la legitimidad de su llegada a la presidencia.
“Habla quien nunca tuvo el respaldo del pueblo. Llegaste a la Presidencia mediante un fraude, sin autoridad democrática ni legitimidad”, escribió.
Montiel afirmó que la llamada guerra contra el narcotráfico fue una medida impulsada para sostenerse en el poder, con violentas consecuencias que aún afectan al país.
“Impusiste una guerra irresponsable para sostenerte por la fuerza, dejando miles de víctimas, familias fracturadas, soberanía vendida y una paz que nos arrebataron”, señaló.
La líder de Morena recordó que el triunfo de Vicente Fox en el 2000, fue el antecedente de la traición a la democracia que significó el fraude electoral de 2006 y aseguró que los gobiernos panistas no tuvieron luces, solo sombras para el país.
“Aquella ‘transición’ del 2000 fue el prólogo de tu engaño. Tu sexenio no tuvo luces, solo sombras: miles de víctimas, familias fracturadas, soberanía vendida y una paz que nos arrebataron”, escribió.
El desastre de los gobiernos panistas, expuso Ariadna Montiel apuntalaron la llegada de la 4T, pues la gente se hartó de la corrupción y la violencia.
“El pueblo tiene memoria de esa traición. Hoy, frente al dolor que sembraron, la transformación avanza reconstruyendo la esperanza que ustedes intentaron sepultar. Y no habrá marcha atrás”, expresó.
Las declaraciones de Ariadna Montiel surgieron después de que Felipe Calderón publicara un mensaje en el que aseguró que el 2 de julio de 2006 ganó “las elecciones más competidas” de la democracia mexicana y defendiera su administración al señalar que fue un gobierno que, “con luces y sombras”, tomó decisiones por el bien del país.































