A diferencia de lo que opina la comentocracia de la manera en que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) está afrontando la pandemia del covid-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aplaude y alaban la prudencia con que México ha actuado ante la crisis sanitaria, considerando que se trata de un país con graves problemas económicos.

En una entrevista que publicó el diario El País en su versión online el pasado sábado 21 de marzo, los responsables de la OMS-Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jean Marc Gabastou (Orthez, Francia, 1963) y Cristian Morales Fuhrimann (Santiago de Chile), aseguran que México está tomando las medidas adecuadas y está ganando tiempo para tomar lecciones de otros países, antes de  que la pandemia se haga fuerte.

A pesar de todo, señalan que los peores escenarios también llegarán y que es impredecible saber qué ocurrirá entonces. En México se calcula que se elevará la predicción de afectados graves, debido a que un  7 por ciento de la población padece diabetes y obesidad, debilidades en la lucha contra el virus.

“Los entrevistados saben bien que la pobreza mata, por eso sus mensajes sanitarios siempre llegan moderados por un aviso económico”, señala El País en su publicación.

“México está tomando varias de las lecciones aprendidas por otros países, como China, y está aplicando medidas coherentes con las recomendaciones de la OMS; fue el primero en poner a punto una prueba de detección para el coronavirus y eso es premisa básica para disminuir la velocidad de dispersión de la pandemia. Esos esfuerzos nos hacen pensar que se siguen haciendo bien las cosas, los 164 son aún importados [de otros países con la epidemia] y las personas con las que estuvieron en contacto han sido estudiadas, eso nos deja tranquilos. Estando aún en el escenario 1 se están aplicando medidas típicas del 2, cuando ya se da transmisión comunitaria. Eso es ir por adelantado. Pongo este ejemplo: en España cerraron las escuelas cuando llevaban más de 1.000 casos y en Italia mas de 2.000; aquí se han clausurado con 100. Podemos apreciar que hay cosas que se están haciendo correctamente, aunque eso no significa que todo va a salir bien, sabemos que vamos a transitar muy pronto al escenario 2 y que el 3 va a expresarse muy probablemente en las próximas semanas. La incógnita es cómo sucederá. ¿Se dará igual por todo el país, escalonadamente por Estados? Eso es un gran desafío”, dijo Morales Fuhrimann.

En tanto, Gabastou mencionó que las fortalezas de México son que “tiene establecimientos, tecnología de muy alta calidad y personal muy preparado. La capacidad de reacción fue inmediata, tiene uno de los laboratorios de más calidad en la región y en el mundo, y fue el primer país en implementar el algoritmo para el diagnóstico completo. Capacidad tiene, es cuestión de organización y reorganización en los servicios ante una situación como esta y es ahí donde vamos a ver cómo responde al escenario 3 en las semanas que vienen”.

Respecto al tema económico en el que la comentocracia ha señalado que al tabasqueño le importa más privilegiar la economía del país, el mismo Gabastou responde que otros países han aplicado medidas drásticas, pero no evitarán el impacto económico.

“Esas medidas drásticas no han demostrado su eficiencia. Si hubiera una receta mágica la aplicaríamos, y nosotros la recomendaríamos, pero esa receta no existe. Países con el PIB alto que han iniciado medidas muy drásticas pueden sufrir un impacto más fuerte porque finalmente dependen de las finanzas de la especulación. Esas medidas no mitigan el impacto económico. México está resistiendo y es un país con muy pocos casos. Eso va a cambiar rápidamente, pero este esquema nos habrá hecho ganar días o semanas”.

De su parte, Morales Fuhrimann señala que en contra de lo que piensa la opinión pública, México sí está aplicando correctamente los test de tamizaje para saber por dónde va la epidemia y cuál será su dispersión.

“La OMS es una sola. El llamado del director general a los test es para saber por dónde va la epidemia y su dispersión. Quiénes, cómo y por qué se están infectando. En México se hacen test sin dejar a ningún sospechoso. Y además hay un sistema desplegado, gracias a su capacidad de vigilancia epidemiológica, que se llama centinela y que ocupa el sistema de detección de influenza, al cual se le agrega un algoritmo para testear el coronavirus. Hay más de 400 centros para eso y se va teniendo un panorama de la evolución. Es coherente con la insistencia del director general de la OMS”.

Gabastou menciona además que el aislamiento de pacientes ha sido correcto y que las  9 mil pruebas que se aplicaron para la fase 1 y 2 de la epidemia son suficientes, sin embargo cuando se acerque la fase 3, tendrá que aplicarse el muestreo de la vigilancia centinela.

“El aislamiento de pacientes que podrían transmitir la enfermedad se ha hecho a cabalidad. Si hacemos un tamizaje masivo, ¿a cuántas personas hay que efectuar la prueba y cuántas veces? Ahí ya estaríamos hablando de costo-efectividad. Un negativo hoy no significa que lo sea dos días después. Es mejor el sistema centinela que, hasta hoy, no ha dado ningún resultado positivo. Eso no garantiza que el país esté exento, hay que estar reactivos”.