En 2013, Enrique Peña Nieto ordenó a las dependencias de su Gobierno que implementaran cinco medidas que facilitaran la participación de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) en las compras de la administración pública federal, con el objetivo de promocionarlas como proveedoras de empleo y, así, cumplir con tres de sus 266 compromisos firmados en campaña.

No obstante, según reveló SinEmbargo, a menos de 3 meses de que termine su administración, hace falta saldar una de sus tres promesas enfocadas en ayudar a los pequeños empresarios: la creación de un fondo de mil millones de pesos anuales, con créditos blandos y programas de apoyo concurrentes que permitan a las MiPymes incorporar Tecnologías de la Información y Comunicaciones en sus procesos.

Cuando inició su mandato, Peña Nieto firmó ante Notario Público 266 compromisos de campaña que cumpliría durante su sexenio. Tres de ellos estaban enfocados en impulsar a las MiPymes:

  • Compromiso 5: Créditos de la Banca de Desarrollo para mujeres emprendedoras.
  • Compromiso 28: Crear el Instituto Nacional del Emprendedor para el Crédito, Formación y Capacitación de los Emprendedores.
  • Compromiso 67: Crear un fondo de mil millones de pesos anuales, con créditos blandos y programas de apoyo concurrentes que permitan a las MiPymes incorporar Tecnologías de la Información y Comunicaciones en sus procesos.

Y, aunque en el papel se supone que sólo falta por cumplir su compromiso número 67 en esta materia, los recursos que destinó el Gobierno federal al fortalecimiento de las MiPymes fueron decreciendo año con año, al caer hasta en un 50 por ciento.

Un ejemplo de esto son los recursos que fueron destinados al Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), un órgano administrativo creado en enero de 2013 por decreto del Ejecutivo, y que disminuyeron en 46.53 por ciento de 2013 a 2018.

Esta situación también se dio con el presupuesto del Fondo Nacional del Emprendedor (FNE), cuyo monto cayó en 44.61 por ciento en ese mismo periodo.

El Inadem es dirigido desde mayo de 2017 por Alejandro Delgado Ayala, y tiene como objetivo instrumentar, ejecutar y coordinar la política nacional de apoyo incluyente a emprendedores y a las micro, pequeñas y medianas empresas, apoyando su capacidad de innovación, competitividad y proyección en los mercados nacional e internacional.

Pero SinEmbargo apunta que desde su creación, el Instituto sólo ha visto aumentar sus recursos en dos ocasiones. En 2014, por ejemplo, recibió 10 mil 200 millones de pesos para su ejercicio, una cantidad mayor a la aprobada un año antes, cuando recibió 7 mil 738 millones de pesos.

Por su parte, en 2015 y 2016, la cifra disminuyó en 9 mil 188 millones y 8 mil 112 millones de pesos, respectivamente. Y eso no es todo, en 2017 el presupuesto se redujo a la mitad, con 4 mil 116 millones de pesos solamente. Para 2018 se le destinaron 4 mil 127 millones de pesos.

Mientras tanto, el Fondo Nacional del Emprendedor, que tiene como propósito incentivar el crecimiento económico nacional, regional y sectorial mediante el fomento a la productividad e innovación en las MiPymes ubicadas en sectores estratégicos, vivió la misma situación.

En 2013 recibió 7 mil 113.95 millones de pesos y en 2014 vio un aumento, al recibir 10 mil 245.24 millones de pesos. En 2015 la cifra disminuyó a 7 mil 11.95 millones de pesos, y en 2016 recibió 7 mil 861 millones de pesos. En 2017 y 2018 la cifra se redujo aún más, al recibir 3 mil 760.75 millones de pesos y 3 mil 940 millones de pesos, respectivamente.

Los empresarios no pueden crecer

SinEmbargo señala que, de acuerdo con expertos, los empresarios se enfrentan a difíciles obstáculos de crecimiento, no sólo en el aspecto económico, sino en el número de trabajadores, para poder emplear más allá de su círculo familiar.

Además, según Santiago Levy, el vicepresidente de Sectores y Conocimiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la mala asignación de los recursos del Gobierno impactan negativamente en las empresas y sus trabajadores.

Por su parte Manuel J. Molano, quien ha hecho investigaciones sobre competitividad, mercado laboral, inversión y pequeñas empresas, el Gobierno no sólo debe apoyar a las MiPymes con capital financiero, sino que es importante capacitarlos para conectarlos con la productividad de las grandes empresas.

El presidente nacional de la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y Medianos Empresarios (Alampyme), Alejandro Salcedo, calcula que durante este sexenio han cerrado más de 350 mil micro y pequeñas empresas por falta de créditos y de apoyos de programas públicos, o bien, debido a la sobrerregulación que existe en la apertura de negocios, así como por el tema de la inseguridad con el cobro y derecho de piso.

“En este sexenio las micro, pequeñas y medianas empresas tuvimos muchos problemas. Hubo cierres de negocios por la cuestión económica, la inseguridad y por falta de créditos y de apoyos reales. Nosotros calculamos que durante todo este sexenio cerraron más de 350 mil pequeños negocios y eso dejó un déficit de más de un millón de empleos directos”, dijo Salcedo a SinEmbargo.

Además, el empresario denunció que los apoyos del Gobierno de Peña Nieto por parte del Inadem sólo beneficiaron a un pequeño grupo de empresas, y que la mayoría de los recursos se canalizaron más en las medianas empresas, en lugar de las micro y pequeñas.

Alejandro Salcedo Pacheco, Nacional de la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y Medianos Empresarios (Alampyme)

“Realmente fue un programa que hizo el Presidente Peña Nieto sólo para beneficiar a sus cuates empresarios”, dijo Salcedo, y añadió que el comité de evaluación que debía evaluar con cierto puntaje cada una de las líneas de acción que llevaba cada proyecto que se aprobaba hizo inviable que las Pymes tuvieran acceso a los fondos.

También explicó que desde 2014 la Alampyme ha solicitado al Instituto Nacional del Emprendedor información sobre cuántas pequeñas y medianas empresas han recibido apoyos del programa dirigido a ellas, pero no se les han otorgado esos datos.

“Eso nos da a entender que realmente fue nulo el apoyo y la aportación a este sector, en programas de apoyo a empresas para infraestructura y desarrollo como los clúster, fueron beneficiadas las grandes empresas como Bimbo, Cemex, General Motors”, indicó.

Ahondó que a General Motors de Silao le fueron otorgados 400 millones de pesos del fondo bajo el atgumento de que era un clúster de 70 pequeñas y medianas empresas. “Es algo ilógico porque esas empresas no son nacionales, son transnacionales”, consideró.

Asimismo, los empresarios coinciden en que las reglas de operación de los programas federales están hechas para desalentar las solicitudes.

Al respecto, Alfredo Neme Martínez, presidente del Consejo Nacional de la Alimentación A.C y empresario, dijo que el Gobierno federal crea programas que al final terminan siendo instrumentos políticos. “Nosotros no hemos participado para obtener licitaciones, pero sí para apoyos del Gobierno, los cuales son difíciles de conseguir y necesitas casi casi padrinos para obtenerlos”.

Neme Martínez también contó a SinEmbargo que a los empresarios de las Pymes no se les involucra en las políticas públicas, por lo que éstos no son tomados en cuenta.

También acusan que la falta de difusión de los apoyos que otorga el Gobierno federal a los microempresarios a través del Inadem, causa que los microempresarios no sepan que existen estos programas a los que pueden acceder.

“No tengo la menor idea de qué sea el Inadem”, reveló José Alcaraz Álvarez, empresario dueño de GSE Global Solutions & Exports y miembro de Alampyme, quien consideró que los mayores obstáculos para las MiPymes en México son la corrupción y la burocracia en los distintos trámites que tienen que realizar las empresas para cumplir con la normatividad.

Gobierno licita sólo con grandes empresas

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía consultadas por SinEmbargo, en nuestro país existen más de 4.2 millones de microempresas que aportan 41.8 por ciento del empleo total.

Además hay 174 mil 800 empresas pequeñas, que representan 15.3 por ciento de empleabilidad; mientras tanto, hay 34 mil 960 empresas medianas, que generan 15.9 por ciento del empleo.

No obstante que las micro, pequeñas y medianas empresas significan el 42 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y generan el 73 por ciento de los empleos en México, este sector no puede acceder a los contratos que otorga el Gobierno, debido a los requisitos que deben presentar y que sólo las grandes corporaciones cumplen.

Este 2018, la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y Medianos Empresarios, que integra a más de 16 mil micro y pequeños empresarios del país, denunció la corrupción entre los gobiernos y las grandes empresas.

Además, los empresarios acusaron que, aunque las licitaciones están abiertas a todas las empresas, para una Pyme es más difícil cumplir con los trámites y que, incluso, los servidores públicos transmiten información a las grandes empresas de manera ilegal.

Por su parte la Alampyme dijo que en este sexenio la participación de las Pymes en los contratos del Gobierno fue escasa o casi nula.

“Se dijo que en el Plan Nacional de Desarrollo 2012-2018 iban a generarse compras de Gobierno para las micro, pequeñas y medianas empresas, pero nunca se tuvo ese acceso. Si algunos pudieron venderle al gobierno fue el 0.01 por ciento”, mencionó Alejandro Salcedo.

Esperanzas puestas en el próximo gobierno

A pesar de los obstáculos que los empresarios atravesaron en esta administración, son optimistas con el cambio de gobierno.

“Tenemos propuestas para el siguiente Gobierno para cómo modificar la parte tributaria para las Pymes. Debemos tener realmente una banca de desarrollo porque Nafin solamente es una banca de desarrollo para algunos cuantos y que cualquier cosa nos canalizan al primer piso, a la banca comercial. Nos piden estar en números negros con utilidades de más de un año y medio y se hace inviable el tema de créditos”, enfatizó Salcedo.

Además, los empresarios coinciden en que, si se destinara un 20 por ciento de las compras del Gobierno a la planta productiva local, se tendría una reactivación muy importante, por lo que esta propuesta se la harán llegar al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.