México, con la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, alcanzó en 2025 un récord histórico en Inversión Extranjera Directa (IED) al registrar 40 mil 871 millones de dólares, la cifra más alta desde que se tiene registro oficial en 1993.
Según datos de la Secretaría de Economía, el monto representa un crecimiento de 10.8% respecto a 2024, tendencia sostenida de confianza en el país como destino de capital productivo.
Más de dos terceras partes del total, 67.7%, correspondieron a reinversión de utilidades, es decir, empresas extranjeras que ya operan en México decidieron ampliar sus proyectos y fortalecer su presencia. Las nuevas inversiones representaron 18%, mientras que el resto provino de cuentas entre compañías.
En cuanto al origen del capital, Estados Unidos se mantuvo como el principal socio inversionista, al aportar cerca del 38.8% del total. También destacaron España, Canadá, Países Bajos y Japón, consolidando a México como un nodo estratégico dentro de las cadenas globales de valor, particularmente en sectores manufactureros, energéticos y de servicios.
Aunque en el último trimestre del año se registró una salida neta asociada principalmente al pago de dividendos y movimientos financieros entre matrices y filiales, el acumulado anual cerró en terreno positivo y con cifras sin precedente. El balance general muestra que, incluso en un contexto internacional de menor dinamismo en flujos hacia economías en desarrollo, México logró atraer capital productivo en niveles históricos.
El récord de IED en 2025 no sólo es un indicador financiero: es una señal de que el país continúa posicionándose como un destino competitivo para la inversión global, con capacidad para generar empleo, fortalecer infraestructura y ampliar su base industrial. Los números hablan de la confianza internacional en México se tradujo en más de 40 mil millones de dólares que apuntalan su desarrollo económico.






























