Ayer por la noche comenzó a circular el rumor: una persona había muerto por coronavirus. Sería la primera en México.

Pronto, los periodistas que se caracterizan por ser críticos de Andrés Manuel López Obrador se abalanzaron: sí, hay un muerto, y es el empresario José Kuri Harfush, quien regresó hace unos días de Estados Unidos.

Joaquín López Dóriga lo “confirmó” y lo mismo hizo Raymundo Riva Palacio. Y también Pascal Beltrán del Río. Y uno a uno los medios dijeron que sí, que José Kuri había fallecido. Ninguno mostraba conformación oficial.

Cuando Animal Político, el portal de noticias que se asume como el medio más formal, profesional y preciso en todo México, y que incluso calificar cuáles son las noticias falsas y las verdaderas, puso que sí, que era cierto, que el empresario José Kuri había muerto por coronavirus, ya todos pensaban que sí.

Y pues no.

Reforma recibió información de que, si bien es cierto el empresario sí había sido diagnosticado por coronavirus, y sí estaba delicado de salud en un hospital privado, no había muerto.

Unos días que sí. Otros que no.

Poco después, Animal Político se lavó las manos, y dijo que ellos habían “confirmado” la noticia por un “familiar” del supuesto fallecido, y ya, como regañados, dijeron que “había que esperar” a la información oficial de la Secretaría de Salud.

Conforme medios y periodistas iban “confirmando” la noticia falsa, los críticos de Andrés Manuel López Obrador comenzaron a culparlo de la primera (no) muerte por coronavirus de México.

Poco después, la secretaría de Salud emitió un comunicado, donde afirmó que no había muerto José Kuri.

La mayoría de los periodistas que habían puesto algo al respecto o que “lamentaban” la muerte del empresario, quitaron sus tuits o sus notas. Algunos los mantienen.

Hasta ahora, ninguno ha ofrecido disculpas por haber mentido.

 

También hubo una estrategia de bots para desprestigiar a AMLO