José Antonio Meade, el ex candidato presidencial del PRI y ex titular de la Secretaría de Hacienda en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto se ha unido al club de las puertas giratorias y los conflictos de interés.

Meade se unirá al Consejo de Administración del banco HSBC en medio de una fuerte controversia por las duras críticas lanzadas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador en contra de ex  altos funcionarios públicos, incluidos los ex Presidentes, quienes han sido contratados en empresas extranjeras tras haber ocupado cargos relevantes en la administración pública, en los cuales tuvieron acceso a información privilegiada del país.

De acuerdo con la institución financiera, Meade trabajará como consejero independiente a partir del 1 de marzo de 2019 y su nombramiento tendrá un periodo inicial de tres años.

HSBC en México. Foto: Especial

En un comunicado, el presidente de HSBC, Mark Tucker, mostró su beneplácito por su llegada a la institución bancaria:

“Estoy absolutamente encantado de dar la bienvenida a José Antonio a la junta. Él trae consigo una gran cantidad de experiencia adquirida en una serie de áreas políticas clave y su experiencia y conocimiento de América Latina serán de gran importancia para HSBC dada la importancia que otorgamos a la región” indicó Tucker.

El presidente de HSBC destacó que Meade llega a la institución bancaria para impulsar los trabajos del banco en México, “uno de nuestros mercados de escala “.

José Antonio Meade, ex candidato presidencial del PRI. Foto: Proceso

Apenas al inicio de este mes, el Presidente López Obrador criticó fuertemente al ex Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa por haber sido contratado en su consejo de administración por la empresa Avangrid, filial de la multinacional Iberdrola, la cual fue ampliamente favorecida durante su gobierno con millonarios contratos para que le vendiera energía eléctrica a la Comisión Federal de Electricidad.

Por ese motivo AMLO calificó la actuación de Felipe Calderón como parte del“coyotaje” y un caso de conflicto de interés.

“No sólo fue a este expresidente, quienes estaban en la Secretaría de Energía terminaban y se iban a trabajar a las empresas que les habían entregado contratos o subsidio, contratos con subsidio. ¿Cómo se le llama a esto? Conflicto de intereses, coyotaje, corrupción” señaló.

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, durante la conferencia matutina. Foto: Galo Cañas/Cuartoscuro

Y prometió que cuando él deje de ser Presidente no se convertirá en empleado o consejero de alguna empresa extranjera.

“Yo nada más les digo que yo voy a terminar y no voy a ser consejero de ninguna empresa extranjera”.

¿Puertas giratorias?

“Puertas giratorias”, así llaman en España a la práctica del conflicto de interés que existe en el intercambio de políticos que van del gobierno a las empresas privadas.

“Son personas que conocen por completo los entresijos de la administración pública y, sobre todo, conocen a los que ocupan los sillones de mando. Se busca a quienes redactan las leyes y son capaces de hacer ganar o perder, de un plumazo, miles de millones a los ciudadanos o las grandes corporaciones”, así los define el periodista Luis Miguel Montero, en su libro El club de las puertas giratorias.

Este periodista que documentó casi 200 casos en los que los funcionarios públicos de España pasaron a ser empleados de las grandes multinacionales y viceversa, señala en su libro que empresas como Iberdrola invierten en material humano, pero “no buscan profesionales, ingenieros ni especialistas en sus sectores de negocios. Buscan contactos, gente capaz de llamar a la puerta y ser recibido en los más importantes despachos“.

“En ocasiones estos elegidos por las multinacionales terminan trabajando en los sectores en cuya regulación influyeron decisivamente cuando legislaban. Es lo que se conoce como “puertas giratorias” o “revolving doors” en su terminología inglesa. Y se da en ambas direcciones: empresa-política y política-empresa”.